La mejor hora para bailar es de 1 a 4. La última chica con la que bailaba, me decía que no es igual si llegas a la 1, que tienes que llevar aquí desde las 21, y haberte amargado, y aburrido, y cansado antes… solo así te saben a gloria esas dos o tres ultimas horas… te ha costado llegar a la cima y disfrutas mucho más que el que llega en helicóptero o en teletransportación.  
Poco a poco voy empezando a bailar mejor y a sentirme seguro para sacar a bailar a la gente que baila bien. Joder! He echado cálculos … unas setecientas clases entre pecho y espalda!! … soy un zopenco, pero poco a poco voy avanzando. Por mis cojones. Nunca pensé que el tango llegaría a ser tan importante en mi vida. Y es que hace veintitantos años yo estudiaba para ser bailarín, y aunque llegué a odiar la danza bailada (cortesía de mis años junto a Juan, Cuqui, Olga Mesa…) y lo abandoné, no deja de haber dentro de mí un bailarín, y el que hay está tocando las castañuelas de los bailes que me pego últimamente. 

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Coño! Que tengo un instagram 

https://www.instagram.com/ecce_cello/

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Gato, farlopa, ministro

Vulnerable, vago y despistado. Llevo días y días a merced de pequeñas manías y caprichos que me brindan deliciosos placeres inmediatos. El menor esfuerzo posible trayendo orgasmos y pelos de punta. Estos periodos de degeneración al menos ya no me hacen sentir culpable. Son ya casi seis meses haciendo solo lo que me apetece. Ninguna obligación más allá de las auto impuestas. Pero está claro que yo no puedo tener una situación cómoda. Necesito presión y necesidad. Sino me convierto en un gato obeso. Suerte la mía que nunca consiga el éxito que persigo ni más dinero del que necesito para ir tirando. Maravilloso ministro de cultura que nos ha traído la carambola. Encontré en la calle hace dos años un rollo enorme de linóleo. Hoy he quitado todo de mi habitación y guardado la cama en el trastero, lo he puesto en el suelo y me he armado el que es mi primer estudio. Con mi Mau a mi lado estoy dispuesto a reencauzar No future Yes y crearnos un jodido porvenir para ir a bailar tango a todas las capitales europeas. Mi Mau, que está empezando a bailar tango la muy jodida como un cohete. Bailar con ella es la mejor farlopa del mundo. Horas y horas. Días y días. Qué droga la Mau con sus zapatos de tanto. Dichoso yo. 

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Tragedia 

“Hay sólo dos tragedias en la vida: una es no conseguir lo se quiere, la otra es conseguirlo. ” Leía esto de Oscar Wilde en un artículo en El País de Manuel Jabois que he disfrutado como un niño. Y pensaba que la verdadera tragedia es estar consiguiendo lo que uno quiere, pero no darse cuenta de ello y pensar lo contrario. 

Luego mi Mau me ha mandado otra cita de Wilde (en público nunca admito que me gustan las citas, pero en privado las adoro) “Disculpeme, no le había reconocido, he cambiado mucho”. Y he pensado que eso te puede pasar frente al espejo y que eso es hacerse viejo y estar cagado. 

Llevo ya tres meses en Berlín haciendo lo que me sale del coño cada día.  No concibo vida mejor, más plena y más dulce. Me está pasando aquí y ahora, y no pienso dejar que se escape. Cada vez me gusta más la puta vida. Y cada vez encuentro menos sentido a este blog absurdo. Sigo peleando por bailar tango mejor. Ya son más de dos años machacándome a clases y aún me queda lo más grande, pero juro que yo voy a bailar tango como el Chicho. Nunca me ha ocurrido una tragedia en la vida. Ni si quiera cuando tuve éxito. 

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Gracias Alemania

Este año será el primero desde hace siete que no toco en la calle. Un pequeño subsidio social y mis pocos conciertos aquí y allí obrarán el milagro. Sigo apostando cien por cien por encontrar mi camino, aunque haya necesitado ese empujoncito. Ninguna concesión. Ningún trabajo alimenticio o para entretener al personal. Estoy feliz. Tengo todo lo que un hombre puede necesitar.

Aquí estoy como cada mañana desde hace tres semanas, sentado frente al ordenador. Tratando de ahuyentar mis fantasmas, luchando contra mi sensación de poca valía, mi falta de inspiración, mis limitaciones y mis miedos. Me pongo un cronómetro para controlar que el tiempo que paso lo invierto efectivamente y sin distracciones en el trabajo para No future Yes. Al fin un festival confió en nosotros. Podremos estrenar. Tengo todo el tiempo del mundo. Cien por cien concentrado en esto. Es mi regreso. Mi segunda oportunidad. Podré salir de la precariedad de la música para forrarme con el teatro de vanguardia.

Pero ahora me doy cuenta que al sentarme aquí, no solo estoy tratando de poner en pie esta pieza, sino que estoy librando una batalla contra mis barreras y mis miedos más elementales, aquellos que me han condicionado siempre en mi trabajo creativo, limitándome e impidiéndome ser un maldito artista, ser un hombre libre (“Bis du nun tot?” dice por los cascos justo ahora Tristan), un maldito hombre en contacto verdadero con su destino. Se me ocurre ahora que la vida es como bailar tango, uno baila con lo que está llamado a ser. Pero al igual que cuando se baila tango con alguien, uno entra en el abrazo con esa persona y muchas veces no hay un contacto verdadero, puede ser que nosotros estemos preparados, pero no así la otra persona, que añade una tensión que hace imposible ese contacto honesto y abierto pecho con pecho. O a veces es la diferencia de altura… en fin. Que hay que seguir profundizando en ese contacto, hasta que los dos bailarines se sientan como uno solo. El puto monstruo de cuatro piernas. Solo entonces se puede bailar de verdad. Solo entonces uno siente que su vida tiene sentido.

Nunca he sido una persona especialmente inteligente, puedo considerar esa carencia está compensada con una sensibilidad pronunciada, pero esta está malograda por el excesivo foco en las sensaciones propias. Por decirlo de otra forma, mi puto ego anula esa ventaja, quedándose para sí y consumiendo lo que la sensibilidad me podría reportar para crecer y ser tener algo interesante que decir. Sigo en esa batalla. Algún día lo conseguiré. Sin claudicar. Pecho con pecho.

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El padre que me parió

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Ahí está mi viejo cuando yo tenía 0,5 años. El judas más sexymadafaka que ha habido. Y ese era mi gato… que dormía siempre conmigo, el virulius.

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Abel Amen Konzerthaus


Esta mañana estuve con él, el cabronazo quería que le devolviera la cuerda que se dejó puesta en mi violonchelo. Pero yo quería quedármela! Ah! Es que pocas horas antes del estreno, con todo vendido en el Konzerthaus de Berlin, a Abel se cae su violonchelo de las manos, y se parte por la mitad. A tomar por culo el instrumento de tu alma. Así que le dejé el otro que tengo, que no es gran cosa, pero que él hizo sonar como un campanario. Hoy descubrí ese vídeo suyo, qué puto monstruo.

Yo disfruté el estreno como un niño. Había soñado cómo sería tocar en ese escenario, el templo de la música clásica. Cuando llegó mi momento, antes de tocar, salte de mi asiento, y sin pensarlo grité como no había gritado en mi puta vida. Un grito de guerra y de salvación, que resonó en esas paredes con doscientos años de historia, y en los pechos de esas mil personas, y rebotó para volver a mí pecho como una reafirmación de mi libertad y del camino que estoy recorriendo. Luego nos fuimos de gira diez días, y dormimos juntos los treinta y cinco, y comimos, y tocamos, y reímos y lloramos… y disfruté como no había disfrutado nunca antes de la muchachada. Ahora al fin un mes despejado para seguir aprendiendo a bailar tango como se debe. Y con mi Mau! Que a este paso va a convertirse en la reina de las milongas. Qué gozada bailar contigo nena!

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Foto: Moritz Esyot

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Cosa buena


Recién estrenamos en el Konzerthaus Berlin. Fue brutal estar en ese espacio mítico para la música clásica lleno hasta los topes, compartiendo esta experiencia con otras treinta personas. Ser parte de algo, solo una parte, pero sentir el todo como propio. Stegreif Orchester lo está petando. 
Cada vez nos va mejor y se hacen mejor las cosas. Qué puto honor estar en esto con la muchachada. Quién me iba a decir a mi que estaría tocando en una orquesta Alemana con monstruos de veintipocos años… No sé solfeo, no sé Alemán … y soy un viejoven! Jajajajja … pero es el proyecto en el que mejor me he sentido. Aquí he aprendido a ser parte de un grupo. Mi ego aquejado de gigantismo se mantiene dulcemente al margen. 

Esta noche nos hemos cruzado Alemania en bus. Mover a treinta y cinco personas cuesta una pasta, y lo hacen todo ellos! Chapó. Así que ha tocado ahorrar en hotel. Culo duele. Y ahora a compartir habitación con cuatro. Pero me sorprendo … lo llevo bien. Me adapto. Lo disfruto. 
Me siento pleno y feliz. A veces las cosas nos cuestan años y años hasta que empiezan a funcionar. Lo dejé todo y me vine a Alemania para ser músico, y lo estoy consiguiendo joder. Esto es bonito de cojones. Larga vida a Stegreif!!

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Buenos días 

Ayer vi otra vez Foxcatcher. Rara vez veo una peli dos veces (excepto E.T. y Los amantes del Pont-Neuf). Qué bien puesto ahí lo que es una relación de hermanos. Jodó
Por otro lado hoy cojo otro libro de Stefan Zweig … lo he intentado con varios, y no hay forma. Me parece tan redicho y consciente de sus infinitas dotes de gran narrador, que se me empalaga el ser humano que llevo dentro. 
Llevo toda la semana encerrado en casa aprendiéndome de memoria la 3a sinfonía de Brahms. La semana que viene estrenamos en uno de los templos de la música clásica. Cuantas veces toqué enfrente, en la plaza de Gendarmermarkt, y ahora se me han abierto las puertas. Qué bonito. 
Nada de tango estás semanas. Toca concentrarse a tope. Además de que bailar con esta mujer me jodió la rodilla. Me recuperaré? Este cuerpo pre-viejo ya no es lo que era. 

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Que Berlín no se acabe nunca 

Bailar tangos con ella hasta que tu pecho está empapado de su sudor. Acompañar a la chica en cuestión hasta su casa. Calzarle unos besos y luego ponerte los cascos con cualquiera de tus músicas favoritas mientras caminas buscando el autobús nocturno que te lleve de vuelta a casa. Sabes que estás en la otra punta de Berlín. Te toca atravesar esta ciudad vibrante de punta a punta. Pero también Berlín te atraviesa a ti de cabo a rabo durante el trayecto. Por primera vez hoy hace buena temperatura. Las dos cervezas que te has tomado hacen el resto. Caen unas pocas gotas de lluvia (algunas sobre la pantalla en la que escribes) y entonces ese olor característico lo inunda todo. Puedes oler la vida. Casi puedes atraparla. Si solo pudieras contar esto. Si tan solo tuvieras la mitad de talento que han tenido tantos otros, entonces todo tu sufrimiento se transformaría en dicha. Pero te tienes que conformar con mierdas creativas con las que vas saliendo del paso. Mierdas que tan solo reflejan una ínfima parte de lo que estás viviendo… esta ciudad, la época en la que vives, tu propia edad. Sabes que eres incapaz de asir una ínfima parte de lo que verdaderamente importa (como un cazador que viera pasar frente a sí la pieza de su vida, el único ejemplar de una especie extinta… incapaz de apretar el gatillo se conforma con hacer chirriar sus dientes y cambiaser la gorra de posición varías veces), pero ya vives de ello, te has convertido en un artista profesional y es demasiado tarde para renunciar. Qué harías? Como te ganarías la vida? No queda otra que ir tirando, haciendo la vista gorda. Para no ver que lo que haces traiciona el impulso noble y primigenio donde nace. Buscas en tus listas de reproducción algo más fuerte. Vuelves a poner la puta tercera sinfonía de Mahler con la que te taladraste el corazón el año pasado (crisis de ansiedad, taquicardias, ataques de pánico) pero a penas notas un leve cosquilleo en el pecho. Sigues tecleando este texto, mientras tu teclado predictivo te sugiere palabras una tras otra, si las aceptaras todas, el resultado sería mejor que lo que escribes: que te mando muchos libros y no sé que lo de las dos de los dos o así como el que no me voy con el corazón de la milonga de la mujer que se dice que te mando muchos libros y no sé que lo de las dos de los dos 

Se me acaba la vida. Lo noto. Esto se va a acabar. Estoy empezando a ser consciente de ello. Y me jode. Me jode mucho. Ya que no voy a ser capaz de evitar mi fin. Si al menos pudiera arrancarle lo que siento al mundo y ponerlo sobre un pedazo de papel. Suena pathetic 

La chica en cuestión es preciosa. Su belleza me conmueve y hace a Mahler más emocionante si cabe. Pero no le puedo decir que todo su rollo happy flower Berlinés me la trae floja. Que tengo tirria a los workshops pseudo espirituales donde todos comparten su amor y que encuentro vomitivas las jam sessions de contact improviseision. Trato de superar mis prejuicios echando cal viva sobre las opiniones que los sustentan. No me importa no ser consecuente. Me merezco su amor. Es la de arena. Es la de arena. Dos palas más de arena por favor. Aunque la hubiera llevado al baño de ese bar y me la hubiera follado. Yo lo pensé. Pero fue ella quien lo verbalizó. Hubiera sido precioso. Pero es no se me levanta. Mi verga es como un pequeño perro de esos estúpidos y caprichosos que nunca sabes cómo tratar. Podría decir sin ambages que soy medio impotente. Aunque tengo mis trucos. Y eso me convierte en medio potente. Pero en un baño no funcionaría. Así que ni lo intento. 

Mierda. No quiero revisar esto. Ni pensar si ella lo leerá o si lo leerá alguien que le moleste algo. Adoro la vida. Adoro Berlín. Que no se acabe nunca. Que Berlín no se acabe nunca. 

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Ruben Juarez

Otra bestia. Me lo descubrió mi maestro de tango. Uno de los poco bandeonistas que cantaban. Tocó con una de las grandes orquestas típicas en los años 60, Anibal Troilo. Al escuchar y ver cosas así… te quedas como cuando descubriste a Michael Jackson con ocho añitos, pero ya todo te sorprende menos, y lo disfrutas con más calma.

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https://www.cellobiennale.nl/en/programme?type=concert&dates%5B%5D=20181024

Esto es jodidamente real y oficial, voy a estar allí junto a las grandes leyendas vivas del violonchelo. Muy fuerte, muy bonito. Pero mientras llega, mi vida es el tango. El tango!! Qué farlopa más buena y más sana.

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Vovler a al caga

El año pasado decidí volver a escena después de siete años tocando en la calle. El año pasado me follaron pero que bien. El año pasado hasta X me cerró sus puertas. Batacazo tras batacazo y tiro porque me toca.

Batacazo one
Me proponen estrenar un espectáculo sobre Bach en Roma y luego llevarlo a Asturias. También quieren una instalación sonora. Trabajo duro para presentar dos proyectos dignos y pongo en marcha la maquinaria para producirlos. El señor en cuestión asegura que todo va adelante, al poco desaparece durante meses, ni un solo mail, para finalmente dejarme colgado haciéndose la ofendida porque le pedí una explicación. “BWV is not a car” y “Canticciando Bach” a la basura.

Batacazo two
Una persona muy cercana e influyente me propone crear una pieza para varios Institutos Franceses. Trabajo muy duro durante dos semanas, pongo en marcha la maquinaria para producir la pieza. Esta persona les lleva el proyecto en mano. Los señores del Instituto Frances Pascal y David no tienen ni el detalle de ponerse en contacto para agradecer el amor o los casi ocho mil caracteres que componen el pdf. “Felicidad, sombra, arbusto”IMG_8757.JPG a la basura.

Batacazo three
Sigo aferrándome a mi clavito ardiendo. Decido emprender la que será mi nueva producción. Al menos tengo a Maureen de mi lado. Gracias a ella, Sharon nos consigue el espacio en Conde Duque para ensayar dos semanas. Bravo! Por primera vez decido pedir una subvención. Contrato por 400€ a una persona muy bregada en Berlin para que dé forma al proyecto y busque las ayudas adecuadas. Después de mucho trabajo y toda la traducción al Alemán la pedimos. Pero también me dicen que va a ser que nanain de la China.

Batacazo four
Con un préstamo familiar de 5000 pavos decido tirar para adelante con la pieza. Como en los viejos tiempos. A pesar del patinazo Pictoplasma y de ser un puto troll, aún tiene que haber gente que me apoye y programe, y así ir pagando esto con los bolos. Tengo una reunión con el programador X en Berlin, nos conocemos hace años. Durante dos horas y media me cuenta toda su vida y su annus horribilis (yo creía que habíamos venido a hablar de mi libro, no del suyo!!) Pero la cosa acaba bien. Que me va a apoyar. Sí chaval! Pero después de unos meses y otra reunión ya en Madrid, va a ser que no, que lo siente mucho. Que si quiero tiene la cafetería y puedo tocar allí un concierto, pero que no tiene presupuesto y que además no puedo pedir una “colaboración” al público porque es un sitio oficial. Joder, ni si quiera puedo pedir limosna como en la puta calle!! Vaya avance!! Pide uno un cable para vovler a al caga y dejar la precariedad más absoluta, y le ponen en la cafetería de gratis!!

Esto podría haber sido mi final. Me hundió en la miseria más absoluta. Ya no tengo un lugar en mi ciudad, en mi disciplina, con la que se supone que es “mi gente”. Hasta los frikis oficiales atufan. Lloré. Temblé y quise estrellar el coche de mi madre contra la mediana. A eso sumemos también los noes o la falta de respuesta de numerosos lugares también afines (Canal, Párraga, patatín y patatán y varios festivales de aqui y de allí)

Tan solo Rosa Briones del Teatro de La Cabrera en Madrid me dio un lugar para poner en escena alguna de las cosas que estaba trabajando con Maureen (Santa Rosa!!)

Simplemente estoy recogiendo lo que sembré. Fui un pirómano. Mi auto-boicot de años y años funciona de maravilla. Siempre quise ser un sin tierra. Lo conseguí.

Estoy acabado!! Ah no… Espera, espera!! Eso no es todo! Esta semana ha pasado algo!!

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vlak pawa

Mañana nos vamos al norte de Alemania a empezar una nueva creación con Stegreif Orchester sobre Brahms. Siempre que empezamos un proyecto hay un momento clave, mi encuentro con el que será mi compañero de atril, el otro violonchelista. En cada creación viene alguien distinto, siempre un máquina de conservatorio cum laude, y le tengo que explicar que yo no sé casi leer música, que aprendí a tocar solo y patatín patatán. El otro día casi me cago la pata abajo cuando vi los que serán mis dos nuevos compis. Joder. Vaya figuras, y yo ahí todo blanquito con mis putos ipads. A mi edad ya disfruto todo esto, claro que sí. Pero a veces me pregunto qué coño hago yo tocando con al lado de estos monstruos que llevan ganando premios desde que son unos mocosos y, para colmo, tienen algo que contar. Me quitó el sombrero y me limpio la caca!! viva el vlak pawa!!


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Vecindad

Escucho los carraspeos y las toses de mi vecino de abajo, como burbujas que suben a la superficie desde las profundidades de un lago verde y oscuro. Siempre está en casa. Consumiéndose. Haciendo nada. En ocasiones me lo encuentro en la escalera o por el barrio. Siempre solo. Su mirada esquiva, como si cayesen copos de afilada nieve que le obligaran a proteger la retina. ¿De qué trabaja? ¿En qué ocupa sus interminables días? Esas burbujas que manan a la superficie del agua pueden deberse a la putrefacción de sedimentos, aunque también podrían ser el último aliento de quien no pudo subir a la superficie.

El otro día me lo encontré en el super, simplemente compró una botella de Pepsi. Y vuelta a casa. He oído que aquí en Berlin hay cerca de setecientasmil personas que viven de las ayudas sociales. No hay nada peor que no tener que buscarse la vida. La renta básica instalaría la depresión como estado de ánimo internacional. En ocasiones me llega un potente olor a marihuana. Pero no la comparte. Es toda para él. En estos tres años jamás le he escuchado o visto con nadie. Tendrá sus treinta y cinco años. Pero al cruzárselo por la calle, uno diría que su alma vieja ya tiene alzehimer. Anda como un fantasma sin sábana, aterido de un secreto frío.

En ocasiones he pensado en acercarme a él. Hola tío, soy tu vecino. ¿Qué coño estás haciendo con tu vida? ¿Hay algo que pueda hacer para ayudarte? ¿Quieres subir a comerte una hamburguesa de soja conmigo? Pero siempre he sido incapaz de trascender el cordial “hallo” de los vecinos y comerciantes del barrio.
Su miseria me recuerda a la mía. Hoy me siento hecho una mierda, ayer apenas bailé con dos chicas. Horas ahí sentado. El mundillo del tango es duro de cojones. Que no te saquen a bailar o que no quieran bailar contigo es humillante y terrible. Oye tío, ¿has pensado en aprender a tango? …te vendría de puta madre. Yo lo he hecho y … bueno, ayer no tuve un buen día. Hoy me he despertado triste. Los pulmones me ardían al respirar, pero un ardor cercano al picor, medio dulce. No he llorado no. ¿Tú has llorado hoy? La verdad es que no es solo por el mal día ayer en el tango. También la tía esa de tinder que me dejó tirado. No la conozco de nada, pero me dolió. ¿Tienes tinder? También te podría ayudar, aunque también duele. Tinder y tango, suena patético ¿no? Supongo que móvil si que tienes. Pero eso sí que no ayuda. Yo estoy enganchado vivo. Lo miro cada veinte minutos. Rebusco en el correo basura como un perro en busca de un hueso de pollo o lo que sea. Cualquier mensaje que me saque de aquí, que me recuerde al amor. Estamos demasiado apegados a nuestras propias sensaciones, ¿no crees? ¿Pero qué otra cosa nos queda…? El conocimiento es un lujo capitalista de los que fueron criados sin resentimiento, pero las sensaciones están al alcance de los vagos como tú y yo que crecimos en entornos hostiles, en los que el amor era uno de esos adorables pitbulls que se come a su dueño.

Estoy sin un puto duro. Es triste, pero me gusta. Acabo de ver a Ahmed, mi amigo el refugiado, y le pedí dinero. Qué paradoja macho, pero fue bonito ver que ahora él me puede echar un cable a mí. Pero esto solo es transitorio. Creo. Quiero decir, que no voy a hacer como tú. No me voy a quedar en casa esperando a la muerte. Saldré ahí fuera y tocaré mi música tío. La música más triste del mundo. Por cierto, espero no molestarte mucho con mi música. Debe ser terrible estar en casa encerrado en tu estado, y escuchar al vecino de arriba todos los días por la mañana tocando a Bach y Rameau y Couperin. Espero no estar poniéndote aún más triste con la música. Lo dicho, si te apetece una hamburguesa de soja, aquí estoy (con respecto a esos carraspeos, ¿has pensado en tomar algo para la garganta?)

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8 de mujer, digo de marzo

Lo he reconocido desde que soy un adulto. Soy machista hasta la médula. Lo he admitido muchas veces sin tapujos, hasta el punto de que suena como una reivindicación (al igual que admito mi racismo y otras lindezas que me son propias) Pero lejos de ser reivindicaciones, son un reconocimiento para no bajar la guardia: Mi padre, mi madre, y la sociedad en la que he crecido me han instalado un sistema operativo, que por mucha aplicación que le pongas, lo procesa todo en segundo plano con esas coordenadas. No importa cuanto haya tratado de leer, de comprender, cuanta música haya vertido sobre mi conciencia. Siempre tengo que estar vigilante, porque pertenezco a la especia predadora más mortífera de la historia de este puto planeta: el varón blanco de clase media. Soy una máquina de maltratar y de machacar. Y lo primero que tengo que hacer es reconocerlo y ponerme una puta pulsera mental para mantener la orden de alejamiento entre mis impulsos y los escasos 500 metros que me separan de llevarlos a cabo.

Esto de la huelga de mujeres de mañana me parece maravilloso. Aunque sea impulsadas por la ola trendintopiquera y consumista que impregna todo movimiento social de los últimos años a esta parte, me parece cojonudo todo lo que está ocurriendo. Es excesivo, pero es que tiene que serlo. La única forma de equilibrar la balanza, es pasándose un dos pueblos hacia el otro lado. Ya basta de tonterías. Llevamos miles de años machacando a las mujeres y ahora nos toca que nos den un poco. Claro que sí. Yo estoy dispuesto a aprender y a perder mi parcelita de poder, pero no sé cómo, así que vamos a tener que aprender juntos. Me viene a la cabeza una historia…

Aquí en Berlín conocí a un cielo de mujer. Menos de treinta años. Un bellezón con un coco y unas tetas de muerte. Y muy sensible. Me sorprende mucho, las pocas veces que he estado con tías diez o quince años más jóvenes que yo, lo influenciadas que están con el porno, con ese porno asqueroso que está por todas partes (y con el que yo también me pajeo, todo sea dicho). A los dos días de acostarnos, ya estábamos haciendo cosas a un nivel cerdo cerdo, que yo no había visto. La tía me decía guarradas en tres idiomas diferentes, la degeneración de su imaginación y su rapidez me daban tres vueltas, no daba crédito a las cosas que me decía. Al tercer día vino el primer bofetón. No me lo esperaba para nada. No fue un cachete. Me calzó un ostión en la cara en toda regla mientras follábamos tan ricamente. Y luego… zasca! Va y me escupe con sus ojos clavados en mi alma. El sexo es un diálogo. Uno no pregunta, uno va haciendo lo que quiere que le hagan con impaciencia y esmero. Pero joder, hacía que no me escupían en la cara desde sexto o séptimo! Le devolví el ostión. Un limpio bofetón en toda la cara con la mano bien abierta… Y creo que también el lapo… Por supuesto yo nunca había pegado a una mujer antes… Y de repente tenía bajo mi cuerpo a esta criatura bellísima a la que adoraba, a la que quería cuidar y llenar de besos, que me pedía que le fostiara mientras me la follaba. Pero qué coño era eso? Le calcé otro ostión. Sí. Era brutal ver cómo se enrojecía su mejilla, como se retorcía y trataba de protegerse –el miedo y su indefensión mezclados y confundidos con el deseo y el cariño– pero dejándome siempre la mano libre para calzarle el siguiente bofetón, y otro. Y otro. Y ella cada vez más cachonda. Y yo totalmente sobrepasado. Pero al mismo tiempo dando rienda suelta a ese monstruo que todos llevamos dentro y que ella invocaba con su bestialidad.

Yo follando soy de lo más normalito. Quiero decir, me gusta echar polvos de hora y media, darlo y tomarlo todo, pero no me gusta así nada raro (hombre, un dedillo por el culillo de vez en cuando no está mal). Pero reconozco que el lugar al que me llevó esta tía era fascinante. A los pocos días me empezó a pedir que la asfixiara, pero de verdad. Quería que la llevara a un lugar de total cosificación y de control, hasta el extremo de sentir que su vida estaba en mis manos literalmente. Cinco o diez segundos más, y se hubiera muerto en mi puño.. Por supuesto era una decisión y una propuesta suya, y yo tenía todos mis sentidos puestos en detectar cualquier límite o señal que indicara que había que parar.

La verdad es que yo ni me empalmaba. Reconozco que era brutal llegar a ese nivel de intimidad, de confianza, de locura, de perdición… pero a mi no me pone cachondo. A mí lo que me pone cachondo son los besitos.

Cuando aquello ya paró, me quedé bastante tocado (quizá los ataques de pánico y de terror brutal tenían que ver con aquello?). ¿Qué clase de educación y de información le ha llegado a esta mujer? …Esto no es lo habitual, pero lo de las tías de esa generación que se comportan en la cama como en una peli porno sí que es bastante habitual. Yo quería ser tierno y hogareño. Y ella empeñada en montar un campo de concentración en mi camita.

Probablemente esto no tiene nada que ver con lo de la huelga de mujeres de mañana. Pero me ha venido a la mierda de cabeza esta que tengo. Ojalá nos revienten. Ojalá nos den una lección papá. Estoy arto de escuchar toda tu gama de excusas y clichés en torno a este tema tan importante. Como dice mamá: llevamos miles, cientos de miles de años machacando a las mujeres (en realidad machacando a cualquier cosa que sea físicamente más débil que nosotros) y ya es hora que nos den una buena patada en el culo. Aquí está mi culo para que lo pateéis! Pero luego darme un besito por dios, llenarme de besos y dejarme que llore acurrucado y rendido en vuestros brazos.

 

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Amor

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Ensayando para este sábado!

Ensayando para el concierto de este sábado en Madrid! Hace unos meses comencé a usar películas y vídeos que añaden un ingrediente narrativo a la música, a la vez que por primera vez estoy utilizando sonidos de otros instrumetos (un piano y un órgano de iglesia) junto con el del violonchelo.
Venir! …este sábado 3 de feberero a las 19.30h en C/Infantas 21. Madrid

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