let me weep

no estoy triste. para nada. la tristeza es una casita con geranios, gatos en celo por doquier y una pared raída por las inclemencias del tiempo (con los nombres horadados – con extremos de llaves, juguetes y otros objetos punzantes – hasta llegar a la parte naranja de ladrillo, de todas las chicas que he querido y perseguido). casita en la que descanso y me repongo de la vergüenza y la mediocridad de ser yo.

henry purcell – let me weep, forever weep – alfred deller.

O let me forever weep!
My Eyes no more shall welcome sleep:

I’ll hide me from the sight of Day,
and sigh my Soul away.

She’s gone, her loss deplore;
and I shall never see her more.

O let me weep! forever weep!
—–
Oh, déjame sollozar para siempre!
mis ojos ya nunca más darán la bienvenida al sueño:

Me esconderé de la vista del día y suspiraré yéndoseme el alma.

Oh déjame sollozar! Por siempre sollozar!

Ella se ha ido, deploro su pérdida.
Y nunca más la volveré a ver.

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Acerca de david fernández

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