tráfico de órganos y trata de vacas

soy un puzzle humano formado por piezas de todos los animales que me he comido. nos une con los animales un vínculo más fuerte aún que el que une a madres e hijos. es un vínculo de sangre, sí, y de casquería y de tendones y órganos vitales. tráfico de órganos y trata de vacas. tenemos agujeros separados para cagar y para reproducirnos y sentir placer. sin embargo por el mismo agujero que expele el verbo uno se traga luego a los que no lo conjugan con voraz lost in translation. que se acabe el verbo si así se acaba este tragar. eso sí, yo pienso seguir jugando a los videojuegos y tratando de tocar a bach, que digo todo esto porque lo pienso, pero soy tremendamente feliz y disfrutante de ese mientras tanto que es la vida. pero por mi boca ya no vuelven a entrar animales muertos. hay que poner un límite al disfrute. y ese límite es cuando causa un sufrimiento tan ancho y profundo. hijos de puta.