cuesta tres pares de cojones

me está costando un huevo. hoy he estado tocando a dos putos grados bajo cero. hace 5 días me desapareció en un tren todo el equipo que utilizo para tocar en la calle: 1000 putos pavos. escribo a los festivales y a los putos bares y no me sale ni un bolo. ni siquiera responden. mi música no merece ni su desprecio. tengo problemas en una mano de tocar todos los días conciertos de 4 ó 5 horas (que te jodan bruce springting). toco para gente que en el 95% de los casos pasa de largo sin parar a sacarse un moco. pero no me doy ninguna pena. me toca tres cojones toda esta mierda por la que tengo que pasar. nada me va a parar. algún día conseguiré tocar mi música en buenos sitios, en buenas condiciones, para la gente que la aprecie. como la chica que el otro día sólo tenía 10€ para comprarse una pizza y cenar, y que en vez de eso decidió comprarse el disco.

los seguratas me seguirán tratando como a un vendedor ambulante. los rusos tratarán de robarme. los trompetitas gitanos me tocaran en la oreja. las mafias de acordeonistas bosnios me echarán de mi sitio. las señoras me dejarán comida y 10 céntimos como si fuera un mendigo. los yonkys vendrán a darse de hostias mientras toco uno de mis mejores temas. los hooligans me gritarán a la puta cara y se cagarán en la chingada madre que parió al músico éste. los turcos seguirán poniéndose a mi lado a hacer karaoke o me pedirán que toque la música de rocky balboa o del padrino.

me la pela. nací sin ninguna puta mierda de talento o de destreza. pero tengo algo dentro, que no sé qué es, y que tengo que sacar. y a mí no me para ni la calle, ni el frío, ni no saber música o tocar el violonchelo como un mamporrero.

voy a ahorrar 3 meses y nos vamos a nueva york. que me apetece tocar en el puto metro de nueva yorks, en el central park, en la esquina de la 9 con la 47. y esto no es una historia de superación. es una historia de que no me sale de los cojones que me pongan límites.

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Acerca de david fernández

Bwv 582
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