cembalo-mania

me compré el clave para que me volviera a acompañar en las horas bajas, como antes. siempre me ayudó a sobrellevar los bajones tener un teclado cerca. lo que no esperaba, es que estando como estoy de subidón estos últimos dos meses, el clave tomaría el control de mi día a día, y que dejaría de tocar el violonchelo, de ir a trabajar, dejaría de comer… tocar horas y horas con hambre, es como estar de farlopa. síndrome de estocolmo total. adoro a mi captor.

Acerca de david fernández

Bwv 582
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