la inspiración (por la nariz)

la canción que hizo famoso a mi padre le vino sin esfuerzo una tarde. “quién piensa en ti” fue escrita y compuesta del tirón, zas. aunque es cierto que mi padre se pasaba 10 horas encerrado cada día en su habitación con la guitarrita. he escuchado innumerables veces eso de ser un “vehículo” para algo que llega de fuera de uno. escritores a los que admiro, músicos, pintores, directores… hablan de ello con naturalidad; “me vino una tarde en un parque, me puse a escribir en servilletas y trozos de papel, las palabras me caían unidas como guirnaldas, yo solo tenía que colocarlas una detrás de otra”. en mi puta vida he sentido algo parecido. yo no tengo nada de eso. cada cosa que paro, o cago, me raja el culo de lo mucho que tengo que apretar para que salga. nunca soy vehículo de nada externo. si acaso de algo interno diría yo: de mi frustración, a la que fustigo y atosigo todo lo que mis fuerzas me permiten.

mestoy leyendo por primera vez un libro de charles bukowsky. siempre me dio mucha pereza el tipo éste. el librito se deja leer, aunque a ratos es demasiado asquerosete. prefiero mi henry miller que es más refinado. pero he estado viendo vídeos de él, y es majete el muy cabrón. pedazo documental.

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Acerca de david fernández

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