titulo del post: niñato

sufro esto desde que era un crío. me recuerdo encerrado en mi habitación tardes enteras mirando el techo, gimoteando, o simplemente apretando las mandíbulas e inventando nuevos tics nerviosos. recuerdo que mi padre, me cogía y me ponía de patitas en la calle. ala, niño, vete a jugar con los demás niños.

se presenta cíclicamente, y aunque lo he aceptado como parte de mi vida, cuando llega simplemente no doy crédito. todo se desmorona, dejo de sentir apego hacia las personas que me rodean, el amor se evapora. pierdo toda mi fuerza, mi foco. mi trabajo me parece una verdadera mierda pinchada en un palo, mis proyectos me avergüenzan, me veo como un farsante, un hipócrita. rebajo al mínimo mis actividades, busco satisfacer mis placeres más básicos de forma inmediata y con el menor esfuerzo posible, me alimento mal, internet me devora, los videojuegos me devoran, bach se convierte en un ejercicio masturbatorio más. y no puedo escapar. no puedo hacer nada por cuidarme o quererme, por hacerme sentir bien… porque no me soporto, no me quiero ni me parezco digno del menor ejercicio de amor propio, si acaso una pajilla. tengo que aguantar el temporal, dure lo que dure. solían ser meses. ahora suele ser cuestión de unas pocas semanas. no hay razón aparente, no habrá aviso previo. un día se va igual que vino. y vuelvo a ser un toro. a estar inspirado. a creer en cualquier locura que se me pase por la cabeza, como si estuviera inventando la puta rueda.

pero no siento la mas mínima compasión. gran parte de mi mal se debe a mi incapacidad para compartir y dejar de mirarme el ombligo. vivo tan centrado en mí mismo, mi ego tiene tal importancia en cada tarea que desempeño –ya sea profesional o personal– que me acabo por sofocar con mi propio aliento. y cuando desfallezo, para reanimarme, me hago el boca a boca a mí mismo, intoxicando cada una de mis células con el dióxido de carbono que yo mismo exalo.

siempre me he enfrentado a esto con mis propios medios, en teatro y sobre todo en la música encontré un montón de herramientas que me han ayudado tirar para alante, a sacar y sacar y darle un sentido a las cosas. pero últimamente pienso que ya no puedo más. que esto se acaba. vuelvo a pensar en suicidarme, igual que en las épocas más oscuras. y lo único que lo evita, es mi cobardía, mi miedo a sufrir, mi incapacidad para hacerlo de una forma rápida y efectiva. no. no me influye pensar en la gente que me quiere y en el dolor insoportable que les causaría. es otra de las caracteríticas despreciables de los de mi especie: cumplir nuestros ritos neuróticos está siempre por encima del dolor que podamos causar a los demás en el proceso.

david, comprendo perfectamente por qué no te quieres a ti mismo. yo tampoco te quiero. si tuviera una pistola, te ayudaba con lo tuyo. es una vergüenza escuchar todo esto de alguien que lo tiene todo. absolutamente todo. me avergüenzas de ti mismo. puto niñato.

Acerca de david fernández

Bwv 582
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