somos un coñazo

hoy le decía a mi padre, que ambos somos un puto coñazo, que no hay quien nos aguante, y que mucho menos nos aguantamos nosotros mismos. y que no solo hay que aprender a amar, también a ser amado, aprender a ser perdonado… encontrar a la persona que nos perdonará ser un coñazo tan grande. y que nos amará por encima de nuestro cadáver. dos horas después mi padre va y me manda éste vídeo por internet:

al principio yo tampoco lo conseguía papá; me enamoraba brutalmente de esas cuquis que jamás me iban a querer, y que hacían tanto daño (aunque es cierto que nunca en la vida he encontrado motor más potente –para averiguar lo que uno es, y afrontar tu propio destino–, que el dolor causado por un amor no correspondido). pero aprendí de aquel dolor tan tocho. y desde entonces solo me han encontrado mujeres con un corazón mucho más grande que yo, que me han querido con un amor que me ha traspasado de costado a costado, y que han perdonado con placer el puto coñazo que soy. como mi maureen, que está conviertiendo el árido berlin en un puto oásis. padre, yo aprendí de ti a ser un coñazo, aprende tú ahora de tu hijo, a dejar de serlo tanto. déjate amar, déjate perdonar lo coñazo que eres.

Acerca de david fernández

Bwv 582
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