ni dios ni hostias: humano demasiado humano

bach se pasó toda su vida y sus 200 y pico cantatas tratando de comunicarse con dios, tratando de retratar lo divino… pero fracasó estrepitosamente, radicalmente, hasta límites insospechados. porque no hizo sino dibujar, preludio tras preludio tras sonata tras suite, lo humano. no hay nada de divino en su música, nada de ese otro mundo. por eso su música duele tanto, porque todo en ella es tan de éste mundo como lo son los pelos en la comida y el olor a caca en los ancianos abandonados a su suerte en los asilos municipales atendidos por cuidadoras sudamericanas. o el primer beso. o el primer beso (ya es el segundo, ya no es igual).

ocurre lo mismo con la rígida y brutal arquitectura de su música; cada una de sus piezas es pura forma, una ecuación que siempre se resuelve a sí misma. que no necesita ni ser formulada. matemática pura. patrones y fórmulas que analizadas fríamente no pasarían de ser simples resultados lógicos de un sistema determinado. sin embargo, el muy hijo de puta, estaba destilando cada gota de la dicha y del sufrimiento humanos, hasta dejarlo seco, al pobre humano; como una momia o un cuerpo de esos desecadados que aparecen de vez en cuando en las noticias. nos tenía calados el muy cabrón. su obra toda es una enciclopedia musical de las pasiones humanas, diseccionadas y expuestas en tarritos llenos de formol, con sus etiquetas, clasificadas por sus nombres científicos, con sus cientos de variantes y diferentes acepciones.

nos pinchó con un alfiler en su colección de insectos raros y se fue con su cazamariposas a otro lado. el puto sebas.

Acerca de david fernández

Bwv 582
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