La poesía

Está en cada objeto, en cada cosa inanimada y quieta. Pero se empeñan en sernos útiles, las cosas, y así asfixian lo poético que hay en ellas. A los objetos hay que torturarlos salvaje y sádicamente durante años, para que confiesen tiritando toda la poesía que contienen, y nos la vomiten desparramándola por doquier. De otra forma el objeto nos contará cualquier milonga de lo útil, y hará que nos conformemos con lo útil, seremos siervos de lo útil, y lo práctico habrá asfixiado a lo otro.

Acerca de david fernández

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