Mi tío Carlos

ha venido a verme a los Berlines. Mi tío fue bailarín. Él me sirvió de ejemplo e inspiración, yo una vez le dije a mi madre con 18 años: Mamá, quiero ser bailarín. Era la primera vez que quería ser algo. Mi tío me dejó vivir en su buhardilla cuando mi madre me echó de casa. Mi tío tenía un libro en esa buhardilla que iba a marcar mi vida, La rebelión de las masas de Ortega y Gasset (“toda vida tiene que ir disparada como una flecha hacia una diana, de otra forma se vuelve laberíntica y no resuelve” …o algo así decía el Ortega.) Mi tío Carlos tenía allí una maleta llena de trozos de papel, servilletas, billetes de metro… escritos por las dos caras, con sus idas de hoya. Yo quería escribir así. La vehemencia y el humor de mi tío me han influido mucho , me vacilaba cuando era un crío y me dejaba todo desquiciado. Gracias tío Carlos.

Acerca de david fernández

Bwv 582
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