TE A ENE GE O

Sencillamente, el tango argentino se ha convertido en mi alimento. Voy todos los días, y ahora que ya he avanzado un poco, me casco dos clases por jornada. Nada más despertar chequeo mi cuerpo en términos tanguiles. En cuanto me despisto, me descubro repasando con los pies pasos y ejercicios inconscientemente. Deseo que den las 7 para ir a mi lección de tango. Para encontrarme con María -la alta ejecutiva Rusa de Gazprom– o con Mélodi, que trabaja 70 horas a la semana en un pastelería, y es la mujer más hermosa y con los pezones más anchos que he sentido en mi vida (apretados contra mi pecho, a punto de taladrarme el corazón o el pulmón). O encontrarme con Nicole -especialista en el calentamiento global que trabaja para el Ministerio de ambiente-. También he tenido el placer de contar como pareja de tango a la mujer por la que empecé a tocar el violonchelo hace 21 años (!!). Pero la que me tiene loco es una enfermera regordeta de Ucrania, que solo habla Ruso y un poco de Alemán… Es una mujer en la que jamás me hubiera fijado. Pero bailar con ella es un puto viaje. Trabaja en la UVI Alemana. Cada jornada Ana asiste y cuida a personas que están en las peores condiciones… vas a trabajar y alguien se muere en tus brazos, para esta mujer, entra dentro de lo normal. 14 pagas al año. Siempre me pide que la abrace en los ejercicios (el tango se puede estudiar con la posición abierta o con el abrazo cerrado), y mientras bailamos la escucho reír y mascullar alegre apoyada sobre mi pecho.

El contacto humano que se establece con las mujeres a través del tango es algo totalmente nuevo y alejado de lo cotidiano, del asqueroso a ver si follo hoy; entre la educación y el decoro –y sus opuestos–, la seducción y el jugueteo amoroso. Todo ello llevado a un lugar casi sagrado, en el que se juega con los límites, pero con un respeto de la hostia y una escucha extrema hacia el otro. Suena esa música grabada en los años 30-50 (carente por completo del rango de grabes) y durante unos tangos la realidad se va a tomar por el puto culo, y se crea un espacio entre esa persona y tú que se caga elegantemente en lo real, y te invita a bajar todas tus barreras… porque el otro las ha bajado también. Esto me obliga a ser exigente y cuidadoso en mi formación, no vale bailar el tango de cualquier forma, hay que bailarlo bien. Aprieto mi corazón contra las tetas de Ana; tras tantos muertos en sus jornadas laborales, dedica su tiempo libre a resucitarme de entre los vivos. Bendita seas Ana.

Acerca de david fernández

Bwv 582
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3 respuestas a TE A ENE GE O

  1. rossy de palma dijo:

    me encantaaaaa querido Goldberg loca por que practiquemos together ¡¡¡

  2. rossy de palma dijo:

    l do love tango too, y lo he practicado con los ojos vendados para no anticipar a los movimientos del partenaire y es todavía más flipante
    muack

  3. carmen dijo:

    Hola David me fascina la pasion al contar tu experiencia con el tango. A mi tambien me gustaria poder traspasar las barreras de las que hablas.

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