Nervioso… Claro! Ayer estuve en la embajada de Canadá, preparando el concierto para la semana que viene (ay! Si supieran que soy el Pictoplasma malditoooo), y estos días a tope montando un nuevo show con Mau para el Music Tech Fest de Berlín. He dejado de ir a tango durante estas dos semanas… Es curioso, vivo absolutamente obsesionado con algo, ya sea el tango o el violonchelo, o el clave o el piano… pero cuando lo dejo para concentrarme en otra cosa, ni me acuerdo! Me pasó con el violonchelo, y me pasa ahora con el tango. Eso sí, la semana que viene volveré a mis dos clases diarias, y así me pasaré todo este año hasta que baile tango como un hijo de puta. 

Ah! y el viaje a Italia para ver a mi Rossy… Qué bonito coño, qué bonito. Qué dichoso me siento, joder… Con los años la vida ha ido perdiendo esa bruma pegajosa que todo lo cubría, y se muestra radiante frente a mis sentidos, atendiendo a mis señas y ruegos. Con una más que justa correspondencia entre el esfuerzo y sus recompensas; probablemente sea ésta una de las claves del bienestar (hay que estar bien, coño) ya que cuando uno se esfuerza y a duras penas consigue nada, está jodido… Pero cuando uno consigue las cosas sin esfuerzo… Estás igual de jodido. Ahá