Escribir tiene que poder salvarte, al menos como te salva un cigarrillo; mientras dura, mientras te hace daño, mientras ensucia tus pulmones y tu sangre. Pero cuando cada renglón hace tu agujero más profundo, para qué mierdas escribir..  iba a escribir:

Perderte es doloroso, pero más doloroso era no tenerte.

Y no me ayuda en absoluto escribirlo. Para empezar me hace daño escribirlo, porque sé que es mentira, y que ambas cosas son dolorosas al mismo tiempo, y ninguna compensa el dolor de la otra; cada una duele un poco más, alternándose igual que un péndulo. También porque es una frase cursi y facilona que fracasa en expresar y solucionar una angustia que es mayor y más compleja. Es una frase impotente, cuya única virtud quizá sea esa: igualar secretamente la impotencia que se siente al no ser capaz de escribir sobre ese dolor. Escribir exitosamente sobre las emociones que asolan a uno, sería como domar un caballo que te está pateando una y otra vez, y utilizarlo para que te lleve de aquí a allí.  Del punto A al punto B. Siempre buscando emociones David!! Y luego no sabes qué hacer con ellas! Y ya no tienes edad como para andar llorando por las esquinas!! No llores!! (Cómo no voy a llorar si me pones la misma puta sinfonía de Mahler una y otra vez, cabronazo?)

Acaba de llegar Admed a mi casa, su padre se murió el otro día. No puede ir a su país a ver a su familia. Eso es dolor, gilipollas. Voy a abrazarle.

Acerca de david fernández

Bwv 582
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