a eme o erre

Nunca he tenido claro que es el amor. Esa palabra! Cómo diferenciarlo de la obsesión, del miedo a morir solos, del ego, de la admiración por alguien, de la atracción sexual, de la ambición, … quizá el amor sea una mezcla de todo ello; pero cómo puedo saberlo yo, yo que amo –que amo– con rabia y desesperación todo lo que me rodea. Y que solo me rodeo de aquello que amo. Soy incapaz de vivir sin amor. Todo el mundo se enamora cada dos por tres… pero las veces que yo me enamoré mi vida explotó en mil pedazos. Cómo puedo saber qué es el amor, cuando el amor está por todas partes, y sin embargo se me escapa entre los dedos como arena fina? Exijo! Además, que el amor sea de una pureza absoluta, si no, no es amor. Hace poco hablaba de esto con una de las mujeres que me, que me volvió loco, hace ya 23 años, por la que empecé a tocar el violonchelo y a estudiar ballet… aún no sé si eso fue “estar enamorado” o qué coño fue. Hablábamos de que ambos buscamos ese estado excepcional –el estar enamorado– y tratamos de extenderlo a lo largo y ancho de nuestra cotidianidad; ella me dijo que por eso es artista, claro! Yo también, coño. Ahora caigo. Tratamos de inventar y fabricar con nuestro trabajo cosas que nos produzcan ese estado de forma continuada. Nunca podría hacer algo de lo que no estuviera locamente enamorado. Si además hay suerte, aparecerá alguien que lo personifique, y con quién podamos hacer el amor y corrernos vivos agarrando por el pescuezo a esa visión. Es el único estado en el que merece la pena estar sobre este puto planeta, y si no estamos enamorados, preferimos estar con una depresión de caballo, encerrados en casa. Pero nunca pululando como zombies, habiendo aceptado que el amor se acabó para nosotros. Antes muertos que viejos y sin amor. Pero ese estado es traicionero; a veces cuando pensamos que nos enamoramos de alguien, en realidad nos estamos enamorando de nosotros mismos, de cómo nos vemos a través de los ojos de esa persona. Otras veces, nos enamoramos de un ideal. Otras veces utilizamos el ser amado como armazón para levantar una construcción que nada tiene que ver con la persona que lo sujeta. Hay que estar vigilantes! Las emociones nos embriagan y se vuelven un vicio! Qué coño es el amor?? Qué coño es estar enamorado? Me quedan pocos años para entenderlo, la música me está ayudando, la palabra nunca me ayudó a profundizar en el misterio, pero la música –aquello que precede al lenguaje– quizá sea lo que me lleve hasta el amor. Mierda, se me acaba el tiempo. Se me acaba el tiempo. Música! Más música!!!

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Acerca de david fernández

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