Dios

… Ayer leía un librito de Descartes que estaba por ahí. Lo pillé para salir a pasear al perro de mi madre, me senté en una piedra frente a la montaña. El tipo se disponía a demostrarme la existencia de dios; el perro mientras hacía sus cositas y se entretenía olisqueando en los matorrales. Empiezo a leer… todo parecía lógico e irrefutable, era como una progresión armónica en un preludio o una fuga de Bach: cada acorde, cada escala, te va llevando hasta la dominante que resuelve en la tónica. Solo cuando esa tónica está bien asentada y se convierte en una verdad como una casa, solo entonces, se puede modular a otra tonalidad; o componer otro preludio o fuga en el modo menor. Y luego la siguiente tonalidad; así hasta abarcar las 12 notas y sus 24 tonalidades, que fue la forma que tuvo Bach de demostrar la existencia de dios. Pero volvamos al librito (apenas 90 páginas!), Descartes demuestra su propia existencia con el famoso “pienso luego existo,  se queda tan ancho, y de ahí en pocas páginas razona la existencia de dios, y te ensanchas tú. Por un momento dejé el librito, acaricié al perro, miré a la montaña, que para colmo estaba envuelta en una suave neblina coloreada por los últimos rayos del sol, y sentí lo que era creer en dios. Que viene a ser como creer en dios por un rato. Ahora lo recuerdo y no siento lo mismo, pero en aquel momento creí en dios por unos pocos segundos, como el que logra subirse a un cable y mantener el equilibrio por un instante, o girar un balón sobre el dedo, o girar una peonza sobre la mano. Fue maravilloso. Ojalá creyera en dios. Pero desde pequeño solo me ha parecido un mal cuento de brujas, y cuando he estado muy mal, me ha consolado más la idea de poder matarme, que la de que haya una vida eterna. Si Bach no puede convencerme de la existencia de dios, cómo va a poder Descartes!! Yo creo que solo un chocho tiene ese poder. Pero aún no ha llegado ese chocho. Mandámeloooooo

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Acerca de david fernández

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