Yes, we Bach

Hacer una pieza sobre Bach en Roma! Será mi vuelta a escena. Y con mi Mau!  Estoy feliz. Pero con lo pedante que estoy últimamente, no sé si lo que he escrito va por buen camino, tengo que enviar en unos días el título, necesidades técnicas y la sinopsis.  Qué crueles son a veces las dinámicas y los tiempos que impone lo de fuera. ¿Y yo qué sé lo que saldrá cuando me encierre a trabajar?

Ilustración de MUSIC’us

Bach y el cuerpo frente a frente, sin el espíritu de por medio. La música sin la emoción. El cuerpo sin la danza. Bach sin Dios.

El siglo pasado se nos murió Dios. La música de Bach, que estaba dirigida a lo divino, cae entonces sobre nuestras espaldas de simples mortales, resultándonos insoportable. Escuchamos con nuestros ipods, y descubrimos entonces que su música no habla más de Dios, sino de lo humano; de lo demasiado humano. Ya no es relajante. Todo el dolor, la angustia y el misterio de su música ilumina demasiado; además de cargar con el cadáver de Dios ahora tenemos soportar la luz cegadora de su compositor dirigida a directamente a nuestros ojos. ¡Ya solo nos queda el cuerpo! …una cansada amalgama de tendones, carne, vísceras y huesos. El cuerpo en fuga, imaginando una tras otra todas las danzas de una Suite, pero sin poder bailar ninguna a causa de esa carga. Todas las voces de nuestra cabeza hablando en contrapunto, sonando a la vez, como en su música, cada una con un discurso y un tono independientes y de igual importancia. Insoportable. No hay escapatoria. Pero aunque la hubiera… ¿quién quiere escapar de Bach?

Anuncios

Acerca de david fernández

Bwv 582
Esta entrada fue publicada en mi casa. Guarda el enlace permanente.