El tango es asqueroso, 

me lo decía ayer un tipo, y lo admito. Repelente es el apelativo que se le ajusta como un guante. Grimosa demostración de una chulería que en su contención es pretenciosa y de una falsa modestia angustiosa. Para el que no está dentro del tango, todo ese código morse formado a base de pasitos con el que la pareja de bailarines se comunica, no deja de ser una estupidez incomprensible construida como una fortaleza para dejarle fuera. Acceder a esa comunidad elitista y especializada —el club del abrazo— es un duro camino que deja atrás a muchas víctimas. Uno puede verlas, cojas, casi tullidas, tratando de bailar en las milongas, sin entender por qué se pasan sentados toda la noche, sin aceptar que su pronunciación del vocabulario del tango, es solo un balbuceo, tortura insufrible e insultante para el bailarín o bailarina que domina su gramática. Y luego está el típico estirao que baila de la hostia, con su perilla recortada y sus pantalones de campana… diossssss!!!

Por supuesto, hay otra dimensión. La que vivimos los enfermos de tango, los que estamos dentro y buscamos la perfección del abrazo, la pureza de cada paso, la comunicación honesta y vulnerable con el otro bailarín. Inventar juntos coreografía contra la muerte, la vejez y la soledad; improvisando al ritmo de esa música muerta, llorona y antigua, con ese monstruo triste de cuatro piernas en el que nos convertimos al abrazarnos. Buscamos como yonkis ese tango que nos reviente la cabeza y nos cure el corazón, y solo nosotros sabemos lo que es esta enfermedad. Nos matamos a clases, y sufrimos dolores y decepciones y quebrantos por bailar como se debe. Nos enamoramos. Nos aislamos del resto del mundo. Renunciamos a otra vida social. Entonces es muy difícil bailar con alguien que no esté pasando por eso, y que no lo viva así. Yo diría: insoportable. 

Supongo que también debe haber otra dimensión más lúdica y ligera del tango. Rollo ir a bailar un poco y charlar y tomar algo… pero no me cabe en la cabeza. 

Ah! Ayer volví a ganar “La canción más triste del mundo” en el Volksbühne de Berlin! Cómo puede ser???? Joder joder joder!! Qué de alegrías me trae mi tristeza. Gracias mi Mau por tu colaboración!! …pero esto se merece un post a parte coño. 

Anuncios

Acerca de david fernández

Bwv 582
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.