En dos palabras

Los independentistas catalanes no las tenían todas consigo: la sociedad estaba dividida, y había probablemente mucha gente que no lo sentía ni veía “España” como algo terrible que rechazar. En un hipotético referéndum que todos aceptaran, podía salir tanto que si, como que nanain. 
Para salir de ese atolladero y poner las cosas a su favor, los independentistas tenían que provocar una situación de tensión, en la que el estado Español se mostrará fiero e intratable. Parece mentira que lo hayan conseguido de una forma tan rápida y fácil. Y que el gobierno haya picado. Se lo han puesto en bandeja. Si yo fuera catalán y me la pelara la independencia, ahora mismo me habría hecho independentista y tatuado la senyera en la frente. Por pura lógica de supervivencia y de autodefensa. Por orgullo y por lógica vital. 
Pero supongo que así es este juego: el gobierno necesitaba un enemigo definido y nacional para mostrar lo fuertes y lo demócratas que son (ya sin eta y con la amenaza deslocalizada y casi amateur del yihadismo… no hay quien pueda demostrar y cantar el verdadero patriotismo!!), y por otro lado los macionalistas catalanes necesitaban mostrar lo chungo que es el estado Espanol. Así que ambos se necesitan y se complementan, los dos están encantados de haberse conocido y se están bailando un tango que no veas. Una historia de amor en toda regla. 
¡Viva España!! ¡¡Visça catalunya lliure!!

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Acerca de david fernández

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