Bienes semovientes

El Congreso apoya por unanimidad considerar a los animales seres vivos y no cosas.

Hasta ahora, en el código civil, los animales tenían la misma consideración que una mesa o que un coche (“bien semoviente: parte del patrimonio que es capaz de moverse por sí solo”). La mesa tiene cuatro patas, el perro tiene cuatro patas. El coche es negro, el caballo es negro. Te vendo el perro, me como el caballo. Pero cuando el código civil se modifique, los animales dejarán de ser embargables… por lo demás… te vendo el perro y me como el caballo.

Cabría decir que ahora que los animales han subido un peldaño desde la consideración de cosas a la de seres vivos, cabe la esperanza de que los refugiados e inmigrantes de los países pobres, puedan alcanzar el peldaño que ha quedado vacío, y pasar a ser considerados cosas. En una sociedad en la que las cosas tienen cada vez más valor, no es ninguna tontería alcanzar tal rango para obtener una calidad de vida adecuada. Por no mencionar que al igual que ha sucedido con los animales, algún día podrían optar a ser considerados como seres vivos.

En cuanto a la unanimidad (pensemos en Podemos votando junto a Ciudadanos una propuesta del PP que apoya Esquerra Republicana) admitamos que no hay nada más sospechoso y pervertido. Tiremos cohetes allá donde haya unanimidad, pero tirémoslos como los mineros asturianos en las huelgas generales, con lanzaderas caseras que dirigen el pepinazo contra las fuerzas del orden. La unanimidad es signo de inhumanidad, siempre es sospechosa, aunque se de para hacer un bien como la copa un pino.

Algún día nuestra comida tendrá derechos, los derechos del hombre, el derecho a no ser cocinada, a ser dejada en paz. Hasta entonces, ¡¡tiremos cohetes!!

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Acerca de david fernández

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