A mis cuarenta y un tacos ya me toca

konzerthaus1

Este año he decidido ir dejando la música para volver a centrarme en el teatro. Pero esta semana me han confirmado que ecce cello tocará durante 2018 en dos de las plazas más importantes de la música clásica: la puta sala sinfónica del Konzerthaus Berlinés y la Biennale de violonchelo en Amsterdam. En la Biennale estoy junto a astros como Jordi Savall, Jean-Guihen Queyras, Mischa Maisky o Giovanni Sollima. Por supuesto, no me comparo con ellos, ni estaré en el mismo escenario, pero ver tu foto y el nombre de tu proyecto junto a ellos… eso supera todas mis expectativas (aunque no mis ambiciones). Siempre pensé que era un mierda sin talento, pero mi inconformismo para con mi falta de talento, y mi amor por la música me han guiado como a una manada de decenas de miles de Ñus en busca de agua y pastos frescos, que arrasa la estepa africana sin nada que le frene. Casi siete putos años tocando en la calle mi violonchelo acaban con una traca final bien bonita. No creo que esto suponga un aumento de mis inexistentes giras de conciertos o de mi paupérrimo mercado de venta de discos. Pero lo disfrutaré como un niño y me reconoceré el trabajo bien hecho. Joder, si es que al final me estoy convirtiendo en un músico. Voy a llorar.

Ahí va uno de mis temas más queridos. ¡Viva la tristeza!

Anuncios

Acerca de david fernández

Bwv 582
Esta entrada fue publicada en mi casa. Guarda el enlace permanente.