Salgamos a llorar

Dios no murió en vano, el tango ocupó su lugar y dio sentido y esperanza a mi vida. Maureen querida mía, a penas llevas un año bailando, y mírate qué maravilla! Joder! Convencerte fue difícil, pero ahora tú también te santiguas haciendo la cruz con tus zapatos de tango. Joder. Somos unos elegantes principiantes con Di Sarli a nuestro lado. Y qué letra tan bonita! Habla de nosotros nena.

Qué maravilla bailar contigo. Bailemos Mau! Bailemos y luego salgamos a llorar.

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Acerca de david fernández

Bwv 582
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