Chicas

Chicas = Age of Empires. Quedar con una significa acabar jugando al ordenador, arrasando civilizaciones con atajos de teclado que me dan recursos infinitos. Esto es un cuadro. Las ultimas cuatro cancelaron apenas horas antes de vernos dejándome sumido en un sumidero. Marcas en rojo un día y una hora, es un acontecimiento del que das cuenta a familia y amigos. Has quedado con una chica! Pero a ellas siempre les surge algo imprevisto apenas horas antes. Tu gozo en un pozo digital. Ya van cuatro seguidas igual. No tienen compasión. Civilizaciones enteras arrasadas por su falta de empatía. 

A pesar de mis abdominales, mi pisito en el centro de Berlín, a pesar de que aún tengo pelo… no me como un colín. 

Pero no me pienso quedar parado. Pagué 50€ por un mes como usuario Premium Gold Plus de esa app de contactos. Le dedico cada día media hora mínimo. Ayer me vi un tutorial de cómo conseguir más likes y abrir conversación (nunca empieces con un “hola!”, “hey” o “qué tal”.) Patético. Ah sí! Y el tango! Claro que se liga en el tango… aunque allí las chicas dan miedo. Todos estamos del ala, pero los tangueros y tangueras aún más. La última fue una terapeuta de tantra sexual que no te daba ni un abrazo la hija puta. Eso por no mencionar la cantidad de prejuicios y bloqueos que tenía con el sexo. En casa de herrero, cuchillo de palo. 

La tía me invitó a unas orgías, “sex positive spaces” que es como lo llaman. Aquí en Berlín hay mucho de eso. Pero eché un vistazo y vi que no era lo mío. Cualquier cosa con el apéndice “positive” me da mal rollo… capuchas de color morado acabadas en punta, atrapasueños, pentetrante olor a incienso y besos de tofu. No puedor. Prefiero aniquilar civilizaciones usando atajos de teclado en el Age of Empires y matarme a pajas con viejos vídeos porno cuyos gemidos me sé cómo los diálogos de tu película favorita. 

Lo reconozco. Estoy desesperado. Y no es ya por echar un polvo. Me muero por abrazar a una preciosidad viendo juntos una de superhéroes en la camita. Si no llega pronto, fabricaré una guillotina tamaño real siguiendo indicaciones de wikipedia, y me cortaré la cabeza. Lo juro. 

Mi ánimo está por los suelos. Sin chica no soy nada. Supongo que pasarme los días leyendo a Nietzsche mientras suena Tristán e Isolda, tocando a Bach y Rameau en mi clave y leyendo las noticias en el móvil no ayuda a subir el animo (aderezado todo ello con porno duro antes de dormir y Age of Empires en las horas muertas.) Pero no sé cómo hacer. Las horas muertas yacen por doquier, son cadáveres que tardan semanas en descomponerse. Mi edad me pregunta cada día “Cuándo llegamos? Cuándo llegamos?” igual que un crío cansino. Y el premio de estar trabajando en lo que me gusta, me sabe amargo como una cena de gala a la que asiste uno solo. 

Lo tengo todo, pero sin chica me sabe a nada. Where are you little star? Si me quisieras y me cuidaras sería capaz de renunciar a Bach. Podría incluso volver a comer animales maltratados y tristes. Renunciaría a construir mi guillotina tamaño real y dejaría de aniquilar civilizaciones en clara desventaja. Sería capaz de cambiar a Nietzsche por bestsellers y de escuchar a Riahna o a lo que tú quisieras en vez de a Wagner. Pondría final a mis principios y empezaríamos juntos unos nuevos. Borraría esta web. Dejaría el violonchelo o el tango. Abandonaría Berlín. Pillaría un trabajo decente y normal. Lo único que no podría darte es un hijo ni podría dejar de hacer el amor cada noche. 

Puede que suene cachondo, pero lo cierto es que estoy sufriendo como un perro chino. Y mi único consuelo es escribirlo en un blog que solo leen mis ex-novias para cotillear cómo me va. ¿Es o no es para fabricarse una guillotina tamaño natural? 

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Acerca de david fernández

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Una respuesta a Chicas

  1. Gabriela dijo:

    Eres una de las pocas personas que me hacen reírme de mi misma viéndome reflejada y reflexionar profundo.

    Ánimo con el online dating…aquí en Londres tb sabe a tofu y el “conscious world” está lleno de orgías.

    Besos,

    Gabriela.

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