Los juegos olímpicos del violonchelo

Ha sido brutal, acabé tocando en la gala final mi propia música, rodeado de algunas de las figuras del violonchelo que están marcando la historia. Gente que llevo escuchando desde que soy un chaval. Se me ocurrió una de mis chaladuras

Tenemos la misma nariz no??

Tenemos la misma nariz no??

y el equipo de producción de la Biennale me apoyó. Hablaron con Misha Maisky, y este accedió a participar en mi pieza con una pequeña grabación.

Lo que no me esperaba era que él pidiera que yo fuera personalmente. Así que de repente ahí estaba yo, llamando a la puerta de una leyenda viva del violonchelo, alguien que ha marcado mi  vida con sus grabaciones. Hola Misha, que quería grabar una cosa contigo… y el tío resultó ser un cachondo y lo hizo encantado y nos lo pasamos teta. Gracias maestro, gracias, mil gracias!!!

Así que me metí en mi habitación de hotel a currar como un bestia, y armé una piecita de ocho minutos preambulada por el mismisimo Misha Maisky.

Al día siguiente ahí estaba yo, entre cajas, esperando mi turno para tocar en la gala de clausura de la Biennal de Amsterdam. En escena un cuarteto de violonchelos formado por Giovanni Sollima y Matt Haimovich entre otros. Maestros que están dejando una huella imborrable en la historia de la música clásica… después me toca a mí. Debería de estar cagándome vivo. Pero sin embargo estoy eufórico y en el fondo tranquilo. Me he matado a currar, y después de siete años tocando en la calle para poner en pie mi música, me siento capaz de cualquier cosa. Terminan de tocar, el aplauso de esas casi mil personas que abarrotan el Musikgebow de Amsterdam anuncia que ha llegado mi momento. Los chicos de producción colocan una plataforma en el medio de ese escenario monstruoso con mi violonchelo eléctrico encima. El escenario simula un café, así que delante de mi tengo a un millar de aficionados a la música clásica, y tras de mí sentados en escena a algunos de los violonchelistas más destacados del mundo. Sigo sin saber cómo no me derrumbo de un ataque al corazón o un ictus. Sin embargo cojo mi violonchelo, me planto ahí de pié frente a la multitud, les miro y decido que me lo voy a pasar teta.

Todo funcionó como lo había ensayado cien veces en mi habitación del hotel.

Después de haber recorrido el infierno con mi violonchelo, tenía derecho a disfrutar aquel nirvana. Reconozco que estoy a años luz de estas figuras. Ellos han sido tocados por la mano de dios y yo por la de un mono. Así que es un doble puto orgullo ver tu nombre junto a esas leyendas. Debe ser como lo que siente un solitario corredor de la Kenia profunda, cuando acaba invitado a los juegos olímpicos y ve su nombre junto al de Usian Bolt. Joder! En la inauguración hice de telonero a Jordi Savall!!! Todo esto ha sido como un sueño. Un maravilloso sueño por el que doy gracias.

Cellists-Names-Biennale-WEB.jpg

Anuncios

Acerca de david fernández

Bwv 582
Esta entrada fue publicada en mi casa. Guarda el enlace permanente.