Mi esposa

Esta foto con el alcalde de Berlín es más que un símbolo. De alguna manera es la culminación de un gran amor, mi amor con esta ciudad. Hace 8 años vine aquí con una única tarea y obsesión: hacer realidad mi música. No sabía por dónde empezar. Así que decidí ir todos los días a la calle para tocar mis propias composiciones. Nada de versiones de Coldplay o arreglos de Vivaldi. Así podría entrenar misMichael-Muller-and-ecce-cello-INSTA.jpg dedos y tener miles de oídos en contacto directo escuchando mi trabajo, y también podría ganarme la vida solo con mi música. Solo con ella. Para demostrarme a mí mismo que estaba dispuesto a aguantar y dejarme la piel. Aunque también había un poco de auto-flagelación. Ahora me doy cuenta.

Ayer tuve el honor de ser invitado a una sala magistral del Rotes Rathaus (Ayuntamiento de Berlín) y compartir el escenario con el Alcalde, el Ministro de Ciencia de Inglaterra, y los dos galardonados en la gala de los Premios de Ciencia. Hablaron de mi trabajo y me dieron la oportunidad de tocar tres de mis piezas. Qué cojones. Gracias.

Para llegar al Ayuntamiento, tuve que pasar por debajo de un puente en Alexanderplatz en el que toqué durante años. Ayer le dije al alcalde, que gracias a que Berlín es flexible y abierto al permitir tocar música en la calle, pude hacer que mi proyecto creciera hasta aquí. Tocar en la calle me dio mucha libertad e independencia. Pero fue jodidamente difícil. Tienes que tragar mucha mierda sin filtro, casi cada día. Te vuelves duro, y tu autoestima y la calidad de tu música baja y baja … Hace un año que ya no toco. Ahora puedo decir que he conseguido dejarlo atrás.

Joder… es que no fueron tres ni cuatro ni cinco… Pasé siete largos años tocando en la calle hasta que mi proyecto fue lo suficientemente fuerte y me sentí seguro como para convencer a los demás.

Es curioso, este 2018 la ciudad de Berlín declaró “instrumento del año” al violonchelo. De alguna manera, la ceremonia de entrega de premios de ayer fue para mí otra cosa, fue la boda entre Berlín y yo, ayer mi novia de estos últimos 8 años se convirtió en mi esposa. Me casé con la ciudad de Berlín. Como todas las relaciones, fue difícil y tuvimos momentos chungos, pero nuestro amor venció a la adversidad. Casi me se sale el Pictoplasma y le meto al alcalde un beso la boca al grito de “sí quiero”.

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Acerca de david fernández

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