Al atravesar esas estanterías laberínticas, esos depósitos de libros por millones [las bibliotecas], el alma se encoge hasta sumirse en una desesperante insignificancia. ¿Qué se puede añadir a todo eso? ¿Cómo podría pretender un escritor rivalizar con esas estatuas mamóreas de los grandes clásicos? Todo lo que merecía la pena de ser imaginado, pensado y dicho, ¿no lo ha sido ya?

Leo esto de George Steiner en un librito que tiene mi madre por casa. Y pienso que lo mismo les pasa a los músicos e incluso a los amantes… ¿quién puede amar tanto como en esas grandes historias de amor universales? Sin embargo, cuando uno folla bien, piensa y está seguro, de que nunca antes se ha follado así. Hoy ya puedo mover el brazo al fin. Aunque no elevarlo. Mi hombro simplemente no funciona. En la Alemania nazi sería hombre muerto. Me acabo de enterar que el año que viene Jordi Savall tocará con nosotros (Stegreif Orchester) en un proyecto sobre Beethoven. Está claro que tengo que aprender a tocar el violonchelo. No sé a qué espero.

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