El odio a la música

Estoy jodido. Aquí está la que será mi nueva pieza: El odio a la música. La presentaremos en Barcelona y Madrid. Palmando pasta claro, pero este año me ha ido bien como músico, y puedo hacerlo. Gracias a Semolina del Antic y al equipo de Pradillo por confiar en mi! GRACIAS!

Y a mi compi de escena… Almudena Vehrnes. Joder. La conocí cuando ella tenía solo 7 años y ya la metía en mis obras. Ahora tiene 24 añazos y estudia danza con algunos profes que yo estudié. ¡Qué bonito! Y se tirará de cabeza a la piscina conmigo, sin agua! Qué maravilla. La semana que viene llegará a Berlín y empezaremos la juerga.

Me pregunto como es posible que todavía yo siga haciendo piezas. La última (No future Yes) me costó dos años de trabajo y solo hicimos dos bolos. Pero el caso es que no puedo evitarlo. Tengo que hacerlo. A tomar por culo todo.

Decía que estoy jodido porque tenía una idea… Utilizar como material de trabajo las cartas de amor que Angelica Liddell y yo nos escribimos hace 10 años. Pero ahora que me estoy metiendo de lleno tengo muchas dudas. ¿Es lícito? ¿Le va a hacer más daño del que ya le hice en su momento? ¿Lo hago porque no tengo nada que contar? ¿Tiene de hecho algún puto interés más allá del morbo? ¿Que ella utilizara esas cartas en su momento justifica que yo lo haga ahora?

Así que aquí estoy. Emborrachándome para ver qué cojones hago… ahora que la idea principal que tenía se me hace pedazos en las manos. Aunque si le hecho valor y arriesgo de verdad (y de eso se trata nuestro trabajo) quizá ahora empiece lo interesante.

El amor de Angelica me cambió la vida. Empecé a tocar el clave por ella y toda aquella música me acompaña cada día. Está claro que yo iba a poner esto en escena tarde o temprano… ¿pero tendré el talento para hacerlo dignamente? Pronto lo veremosssssss

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