Y de nuevo, me pregunto de donde viene esta felicidad tan obscena. En la gloria, trabajando cada día con Almudena Vernhes para la nueva pieza. Qué maravilla tener de nuevo a alguien totalmente entregado, confiando ciegamente… adoro a la gente de veintipocos, no respetan nada, lo cuestionan todo… se la pela tu trayectoria o lo que hayas conseguido. Y para colmo ella es más punki que yo. Jajajjajaa… cualquier barbaridad que le proponga, ella la lleva un paso más allá como si nada. Sin miedo. Sin pudor. Sin orgullo ni falsa modestia. Simplemente presente. Justo lo que necesitaba. Todo el rato metiéndome caña sin miramientos ni el filtro de la buena educación. Sal en la herida. Un continuo dudar y poner en duda. No dar nada por sentado. No creer en nada. Pero confiar lo que surge. En lo que es. Algún día haré algo decente. Lo sé. Quizá en esta ocasión, no me rindo. Gracias Almu por confiar y estar al pie del cañón conmigo.