El fracaso

Es jodidamente duro atravesarte Europa por carretera y pasarte meses preparando una pieza en la que lo das todo, además del ingente esfuerzo de todo el equipo del Antic Teatre, y que luego vengan a verte 8 personas por día. Guau. Se me había olvidado el secarral que es el teatro alternativo en España. Joder… vengo de tocar en Alemania en salas sinfónicas repletas, y llegas aquí a una sala de 70 personas y no viene ni el tato. Pero aún me quedan fuerzas y rabia para resistir, es lo que hay.

Se me olvidó dar las gracias a Sanja, joder!! Ella es la que lo lleva todo en el Antic Teatre!! Aunque nunca sé si odia a los artistas tanto como aparenta, o ese odio es solo un amor revenido y contenido. Además me trajo un bombero al estreno. Hay una escena en la que me queman el pelo. Así que ni corta ni perezosa trajo a un maromo super majo, “hola soy Jordi”, que se sentó en primera fila. “Estaré aquí con una toalla húmeda, si te ves desbordado grita “Jordi” y yo saldré a apagarlo, estoy acostumbrado”. Pobre bombero, supongo que en su puta vida se había visto en semejante percal. ¿Qué pensaría cuando vio arder mi cabeza en llamas? Hubiera pagado por ver la conversación al día siguiente con sus compañeros: Tíos, ayer estuve en un teatro y había un tío que le prendían fuego el pelo y la cabeza le ardía mientras tocaba el piano. Lo dejo.

Hoy vamos a por la tercera función, va por ti Angélica!!!