La felicidad

El otro día me vino. La clave de la felicidad es que haya una correlación justa entre el esfuerzo que le dedicamos a las cosas y la recompensa que obtenemos. Cuando la recompensa es excesiva, puedes estar en lo más alto, pero te hundes en la mierda. Igual ocurre cuando uno lucha y lucha y la recompensa es mínima.

Qué gustazo da esforzarse por las cosas y conseguirlas en la medida que a uno le son propias. Ese poder y el gusto que conlleva es más grande que el de dirigir un ejército o ser medallista olímpico.

Entonces de lo que se trataría en la vida es de encontrar aquello en lo que invirtiendo un esfuerzo determinado, obtendremos una recompensa ajustada a nuestra ambición y espíritu. Encuentraló ya Manoli, y deja de quejarte.

Quizá por eso soy tan feliz. No he llegado ni mucho menos a donde creí que iba a llegar (hubo una época en la que quería y pensaba que podía ser un García, un Liddell, un Fabre, un Plateil… jajajajajjaa…), pero aunque después de un cuarto de siglo siga en las mismas salas alternativas actuando para los mismos cuatro gatos, me siento pleno como las María Fontaneda mojadas en leche entera en tacos de seis en seis.

Lo encontré Manoli!!