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Quiero ser un poeta

Vivir como un poeta y fracasar como hacen los poetas, no fracasar como hacen los hombres o los conductores de autobús. Descifrar el significado oculto en un furtivo cruce de miradas con una grulla o con un perro que pasa por el parque. Sanar la herida del tiempo posando elegidas palabras sobre él. Pero sin embargo, a pesar de mis esfuerzos por convertirme en poeta (me envuelvo en mi crisálida siendo gusano, y de ella no sale mariposa alguna, sino siempre el mismo gusano una y otra vez), sigo atado a los significados prácticos de la vida y soy un obediente y ejemplar ciudadano de mí mismo. Mis cartas de amor nunca llegaron a su destino. Las robó el cartero. Y las leyó como si fueran dirigidas a él. Y vivió ese amor como el gran amor de su vida. Pero sin embargo jamás me dijo nada. Tenía mi dirección y esas cartas le habían desvelado cada rincón de mi alma, y a pesar de ello nunca me dijo que yo me había enamorado de él. Me hubiera gustado saberlo, así al menos hubiera podido conocer a mi amor. Porque las cartas de amor que uno escribe, nunca son para quien uno las manda, sino para quien las recibe.

Algún día me dirás “te quiero”. Siempre, en todas las mujeres en las que el amor se ha vuelto carne, tendones, huesos y pelo y uñas y mal aliento, siempre ha llegado el día en el que de su boca ha brotado ese primer “te quiero”. Ahora parece un lejano y casi imposible mensaje cifrado que jamás ha de llegar a mis oídos de tu boca, pero sin embargo llegará. Los dos lo sabemos. Y sobre esa montaña, sobre esa cumbre de tu “te quiero”, observaré tranquilo el horizonte y el resto de cumbres (sobre las que a su vez antes observé esta cumbre sin saber que algún día …) y observaré a los hombres más abajo, y a su vez me observaré desde los pájaros más arriba, y te abrazaré fuerte y tranquilo mientras pronuncio uno tras otro el nombre de todas las mujeres que antes que tú me han querido. Isabel. Esther. Gretel. Yanelís. Ángélica. Maureen. Bach.

Y luego, temblando y llorando en tus brazos, pronunciaré uno tras otro los nombres de las mujeres que no me han querido. Esos valles profundos de los que pensé que nunca saldría… Irene, Raquel. Sonia. Cuqui. Angélica. Bach.

Dime. ¿Cuántas veces he escuchado el Intermezzo N.2 en La menor de Brahms (grabación de 1992 por Ivo Pogorelich para Deutches Gramophone) evocando ese amor? —amor que me es arrebatado una y otra vez en los mismos acordes—. Deja de besarme y respóndeme. En la música clásica encontré disciplina para mis emociones ¿entiendes?, un orden militar y dogmático para toda la gama cromática de emociones que me asolaban día y noche. Pero la emoción es una guerra que nunca se gana ni se pierde. La contienda se extiende interminablemente llenando el campo de batalla de cadáveres y de flores y de pájaros que picotean indiferentemente ojos y pétalos. Alguna bala perdida hace diana en sus diminutos cuerpos y las plumas se mezclan entonces con el barro, y la sangre, y los tallos de las flores y los de los cuerpos, creando una amalgama sagrada de paz y derrota. ¿Es eso el amor? ¿paz y derrota? ¿Tu abrazo es la trinchera en la que refugiarse? ¿Podré saltar a esta trinchera siempre que silben las balas y los obuses vuelen sobre mi cabeza? ¿Cuántos hombres muertos yacen en esta trinchera, que antes buscaron refugio como yo lo busco ahora? Usaré, con tu permiso, sus cuerpos para amortiguar las explosiones. Bésame. Quiero ser un poeta y sufrir y gozar como uno de ellos.

Denis Lavant, viva el amor

Ayer ocurrió algo que reventó la realidad por unos minutos. Estaba con mi adorada compi de tango. Hablábamos de una chica. Me preguntó si yo estaba enamorado. En mi cabeza se activaron diferentes mecanismos. Quería responderle sinceramente a ella, pero también a mí mismo. Así que escruté mis adentros y me tomé mi tiempo. Obviamente hay mucha emoción y algo de dolor. Pero joder.. pensé en que cuando yo me enamoro… todo revienta por los aires. Y no es el caso. Y quise ponerle el ejemplo de cómo me enamoré de Cuqui y empecé a tocar el violonchelo, con la película de “Les amants du Pont-Neuf” de por medio. Entonces tomé un tono grave y le dije articulando pesadamente cada sílaba: “Hombre… es que cuando yo me e-na-mo-ro …” Y justo cuando le decía esa palaba “e-na-mo-ro”, justo en “mo” va y se cruza en mi punto de visión Denis Lavant, el protagonista de “Les amants du Pont-Neuf”. Joder. Nunca había visto a ese tío antes. Supongo que está en Berlin rodando algo… pero es que justo se cruzó cuando, de una forma brutalmente elocuente yo trataba de expresar la esencia de una historia de amor —que para mí es la referencia sagrada de lo que es estar enamorado, igual que para decidir cuanto es exactamente un kilo se usa “el gran K”, un cilindro de platino e iridio conservado en Francia—, y ese tío era era el protagonista de esa “gran K” del amor. ¿Qué posibilidades había de que yo me encotrara con Denis Lavant justo cuando evocaba a Denis Lavant 25 años después de verle en una peli que cambió mi vida? Ninguna. Exactamente no había ninguna opción. Pero pasó.

Mi colega, después de que la sacudiera y tratara de explicarle balbuceando lo que acababa de ocurrir, me dijo que qué creía yo que significaba esta increíble “casualidad”. Nada, le dije. Significa que voy a ir a saludarle y a dar las gracias a ese pedazo de actor. Así que no estoy enamorado. Pero duele. Sí que duele.

Y aquí el video chorra que hice cuando fui al Pont-Neuf y escribí con una navaja David corazón Cuqui. Viva el amor.

Otra vez dichoso

Durante unos cuantos años en Berlín fui un perro callejero. Pero desde hace tres años tengo una familia Alemana, la orquesta Stegreif. Brutal e intensa semana ensayando y tocando Brahms con Stegreif Orchester y la Deutches Symphonie Orchester en Berlín. Joder! tocando en un mano a mano con algunos de los mejores músicos de Alemania. Quién me lo iba a decir a mí. Soy músico joder! Soy violonchelista como soñaba cuando era un torturado veinteañero. Gracias Alemania. Gracias violonchelo.

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Ordesa

[…] planchar relaja.
Modelas la ropa, ves allí la ropa inerte recibiendo el calor y alcanzando una forma, una visibilidad y un orden; del caos de las feroces arrugas con que la ropa sale de la lavadora se va pasando a planicies, a llanuras, a una verdad; y piensas en que tu cuerpo se meterá allí dentro y estará bien allí, y habrá un sentido, e incluso habrá amor.

Yo también estoy flipando con el libro del señor Manuel Vilas.

Conciertos en Madrid!!

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Madrid!! Julia Bilat viene a vernos!!!
Nos conocimos tocando en STEGREIF.orchester, una orquesta sinfónica de Berlín especializada en improvisar con los grandes clásicos.

Es el primer concierto en España de esta bestia de la música!
No os lo perdáis.

Sobre Julia Biłat:

“El mundo de los violonchelistas que saben improvisar es más bien pequeño.

Julia Bilat destaca por muchas razones. En su sonido está “el espíritu del violonchelo”. Su sentido de la improvisación está impulsado por un pensamiento rápido como el rayo, con humor y sabiduría musical. Una combinación excepcional y bella.”

Greg Cohen (Contrabajista de Tom Waits, Dave Douglas, Bob Dylan, Anthony and the Johnsons…)

De mí… qué voy a decir!! Le doy a los ipads y parto arcos.

– 1 febrero, 21:30h. 6€ Nave Indeleble (Bustarviejo) Cómo llegar: https://goo.gl/maps/X9o2wWRz4bU2

– 2 febrero, 19:30hrs.10€ C/Infantas 21 (Carole Cervera Press). Como llegar: https://goo.gl/maps/6jpJsAVChxo

Venir venir!

Julen

Estás en un agujero muy muy profundo. Hace ya días que eres un pequeño cadáver frío y oscuro. Además se llevaron tus chuches. ¿Qué coño les hubiera costado dejar esa bolsa de chuches que encontraron a 80 metros de profundidad contigo hasta que te sacaran? A un niño no se le deja sin chuches a 100 metros bajo tierra. Por muy cadáver que sea. Numerosas empresas con incontables medios y los mejores ingenieros trabajan duro para sacarte de allí. Te preguntas que para qué. Después de todo te sacarán de ese agujero de bajo la tierra para meterte en otro. Porque tú solo tienes dos años pero ya te has hecho cargo del trágico desenlace. Los adultos sin embargo, cien metros más arriba, aún acarician a la esperanza como quien acaricia a un perro manso y enorme que te lame y olisquea la mano, antes de pegarte un bocado que te arrancará varios dedos de cuajo. Te preguntas si no hubiera sido mejor que te dejaran allí tranquilo. Pero claro, los adultos (los mismos que hicieron el primer agujero y que ahora quieren salvarte haciendo más agujeros), se muestran resueltos y capaces, y no pararán ni escatimarán medios. Pero es que tú ya te has hecho al lugar. Si te hubieran dejado allí tranquilo, ese agujero se hubiera convertido en lugar de peregrinación, niños de todo el mundo hubieran venido a echar chuches dentro hasta colmar los cien metros que te separaban de la superficie. Luego tú simplemente hubieras ido subiendo por los caramelos, las piruletas, los chicles, las nubes dulces, los regalices, las gominolas, los chupachups… atravesando esa ofrenda dulce de los que hemos tratado de ponernos en tu piel (pero que no lo hemos conseguido porque no tenemos ni puta idea de por lo que has pasado) y hubieras utilizado esa columna de 100 metros de chuches, para salir de tu agujero a un mundo nuevo lleno de amor y de ternura en el que a ningún niño le pasan cosas malas. Porque esas cosas terribles solo pasan en los cuentos de los Hermanos Grimm, y esto tenía que ser un cuento, pero de los de ahora, de esos con dibujos preciosos y textos divertidos y didácticos donde al final todo se encauza y resulta hasta educativo. Si esto no es un cuento, Julen, entonces en ese agujero, más profunda aún que tú, yace nuestra inocencia, y aunque consigamos rescatar tu cuerpo, ninguna máquina tuneladora ni ningún ingeniero podrán jamás rescatar la inocencia que hemos perdido allí abajo.

Yo no soy una buena persona

El hecho de que el conjunto de la suma de mis actos den como resultado a una buena persona, no quiere decir que lo sea. Es como decir que soy inglés solo porque he aprendido a hablar inglés. De hecho uno puede hablar inglés mejor que muchos ingleses, o más correctamente si se quiere. Pero eso no te convierte en Inglés. Ni aunque vivas allí, ni aunque consigas la ciudadanía Inglesa. Simplemente no has nacido allí and you can’t change that.

Cone

Recuerdo que hasta pasados tres días no me atreví a repasar con la lengua el hueco que había dejado mi muela. Era la primera que me quitaban. Fue la constatación de que me iba aconejo.jpg caer a pedazos. La primera pieza de un desmoronamiento imparable, el naipe que al caer arrastrará a su paso a todos los demás de ese castillo de naipes que somos. El primer movimiento de una partida de ajedrez que estamos destinados a perder.

Al introducir por completo la punta de mi lengua en ese hueco, sentí la falta de un pedazo de mí, como quien llega a su casa y llama a viva voz a la persona que siempre suele estar, obteniendo el silencio como única respuesta.

Antes de ayer fui a que me pusieran un implante dental, la tecnología suplirá ese hueco (ahora al llegar a casa, es el altavoz inteligente Alexa el que responderá a nuestra llamada). Llevaba un año retrasándolo. Me explicaron el proceso y me pareció de lo más terrorífico. Básicamente el dentista iba a taladrarme la calavera con mi consentimiento y estando yo consciente durante el proceso. Una amiga a la que expresé mis miedos, me dijo que si habían de taladrarme algo, un hueso era la mejor opción. Me pareció razonable. Y tenía razón. No me ha dolido nada. Además, la táctica de los médicos de comentar anécdotas de lo más triviales con sus asistentes durante las operaciones funciona. Parece como si, en vez de estar con un taladro a pocos centímetros de tu cerebro, estuvieran haciendo un huevo frito. Ahora si muero en una catástrofe brutal y mi cuerpo queda quemado e irreconocible, siempre podrán reconocerme por el implante dental. Es como un piercing perpetuo en la calavera. O un queso gruyere con un solo agujero.

El hijo de puta del doctor Branemark es el culpable de que a día de hoy yo pueda recuperar mi diente y comer un alfil a la muerte. Volver a tener una sonrisa completa. Revolotear sin complejos entre chicas con quince años menos que yo, sonriente. Un movimiento de ajedrez resuelto a mi favor, para fantasear con que ganaré una partida amañada que estoy destinado a perder. Nadie le gana al paso del tiempo. Al parecer el doctor Branemark —padre de la implantología moderna según un paupérrimo artículo lleno de erratas en la wikipedia— descubrió la compatibilidad de los huesos y el titanio, cuando introdujo unas microcámaras en las tibias de conejos vivos (los conejos, esas especie de gatoratas mansos, sin uñas y un poco tontos que suscitan una ternura incomparable). El tipo quería observar en directo el proceso de desgaste de los huesos –el muy hijo de la gran puta– y al intentar sacar las camaritas, se dio cuenta de que no podía, pues el hueso y la carcasa de la cámara se habían fundido. ¡Eureka! (En griego εὕρηκα héurēka, “¡Lo he descubierto!”; perfecto indicativo de εὑρίσκω, ‘descubrir’ vamos no me jodas)

Si me duele la pierna cuando me quedo mucho en la misma posición, no me imagino como tiene que ser cuando una micro cámara se te queda pegada y reabsorvida dentro de la tibia. Yo me he beneficiado del sufrimiento de esos conejos con la sola intención de tener más opciones con las mujeres quince años menores que yo. Lo de ganar la partida a la muerte es solo una excusa grandilocuente, lo único que me preocupa es seguir teniendo opciones con mujeres cuatro o cinco veces más bellas que yo. Putear a conejos para poder acceder a otros conejos. Y todo pagado gracias a un préstamo familiar. Si no tuviera a mi familia me hubiera tenido que conformar con un puto puente en vez del implante. Eso hubiera sido más consecuente, un puente sobre el abismo de esa falta, de ese agujero. Ya que me las doy de animalista, esto hubiera sido más consecuente con mis ideales. Pero ya sabemos lo que pasa con los ideales cuando uno empieza a envejecer, y si no que se lo pregunten a Marina Abramovic.

LA RESPONSABILIDAD DE UN MUSICO SOBRE CÓMO SE USA SU MÚSICA

Music has always been used by power (religion, politics, multinationals…) to lead people’s emotions like the Pied Piper of Hamelin leads the rats. There is nothing as powerful to create emotions and appeal to the subconscious as the music. That’s why we, as musicians, have a big responsibility in how our work and our music is used. Also music is one of the most beautiful, delicate and universal languages of humanity. It is the most pure expression of beauty, it’s also one of the few things that makes me admire and respect humanity.

Of course, as musicians, we have to make a living, we have to earn money. But when somebody wants to book me or use my music, I always ask all info about the event or what’s is it going to be used for. I have to feel I agree and I want to support their cause. Otherwise I prefer to play in the streets. They are going to plant a seed in the audience’s heart using my music as a vehicle! Not in vain, our music will provide “soul” to their event, product or film or whatever. And it will help to reach deeply their audience’s heart. So I want to be sure I want to help them to reach them with their message.

A college of mine once told me “If they pay me, I sing their song. I don’t ask.” Provably he wouldn’t sing the song of AfD (racist German party) no matter how much they pay. Which actually means there are some limits. So, what are your limits? That’s what matters. I think every citizen should have strong ethics concerning basic issues, but as musicians we have a much bigger responsibility, since we have in our hands a very powerful and potentially dangerous tool: music. It depends on how it is going to be used.

Sometimes we can commit mistakes, or maybe we agree with BMW and the way they treat the environment, their workers and the message they spread. Or we have a difficult personal situation (we have children, someone ill to take care of, a big debt…) That’s fine. But we should take this decision consciously and assuming our part of responsibility.

For me, advertisement is the devil. The big companies are monsters who will never stop their forward motion no matter what’s in their way. They have to grow endlessly and distribute dividends among it’s shareholders. They will step on human rights, dangerous species, forests, or weaker cultures… But they have the money to create the most touching and beautiful advertisement campaigns, using as a background the music which will humanize them and help them reach people’s hearts.

They will never have my music unless I love what they do. No matter how much they pay, I will never sing their song if it’s not mine too.

They will never have my music unless I love what they do. No matter how much they pay, I will never sing their song if it’s not mine too.

Semolina (a)Tomic(a)

Esta tía lleva luchando con el Antic Teatre desde 2003 por dotar a Barcelona de un espacio independiente en el que poder mostrar las propuestas más arriesgadas y cañeras. Al parecer desde que llegó la Colau les han dado por saco más que nunca, casi tienen que cerrar y han dejado de recibir el poco apoyo que tenían. El esplendor cultural que tenía Barcelona se ha perdido, y de alguna manera trasvasado a Madrid con el trabajo de Carmena. ¿Qué coño les pasa a los de Barcelona en Comú?

Me llega info de unas jornadas que Semolina está organizando en el Antic Teatre, a las cuales está invitada ni más ni menos que Getesemaní de San Marcos, que es la artífice del gran cambio cultural que está teniendo lugar en Madrid. Olé. El 27 de enero a las 10:30h en el Antic Teatre, yo iría si no fuera porque traigo mala suerte y soy un troll.

¡¡Vamos Barcelona!!!

Conquistando mis ochomiles

La sala sinfónica del Muziekgebow en Amsterdam es brutal. Nunca había tocado en un escenario así. Donde acababa de tocar el mismísimo Jordi Savall. Joder. El director de la Bienal se empeñó en ponerme ahí en el medio, programado junto a los grandes del violonchelo. “Haz lo que quieras”. Qué bonito es cuando confían en uno totalmente. Qué fuerte se vuelve uno. Ya lo conté aquí.

Cada tanto la vida te ofrece una de esas oportunidades únicas, donde puedes darlo todo en las mejores condiciones. Me maté a trabajar y puse lo mejor de mí en esos siete minutos. Lo de Maisky fue brutal, lanzarme a proponerlo y conseguir que se enrollara (gracias a la mediación de los organizadores, claro). Es como tener un grupo de pop, y que Michael Jackson acceda a hacer un cameo en tu concierto. Te cagas.

Aunque me jodía que la gente se riera tanto. Pero claro, yo decidí jugar y estaban desconcertados. Era un público que conoce todo el repertorio de violonchelo al dedillo, estaba rodeado de los grandes maestros el instrumento, no podía ponerme a tocar una composicioncita de las mías, tenía que jugar en otro campo. Inventarme un juego con mis propias reglas. No estoy contento del todo, pero voy mejorando, y antes de los cincuenta lo bordaré. No voy mal encaminado.

Gracias Maestro por ser tan buen compañero de juegos. Y gracias a todo el equipo de la Bienal de Amsterdam por la confianza y el cariño. Fui dichoso entre todos los comedores de arco.


Los planetas

Mi mujer ideal: una tía con abdominales marcados que esté leyendo “Los hermanos Karamazov” y a la cual le guste mucho la música clásica. Estoy seguro que debe de haber alguna ahí afuera. Si ya se ha terminado el libro, también me vale.

Ayer interesante conversa con una amiga. Que carecía del impulso para cambiar su vida, decía. Que veía lo que quería o lo que le convenía, pero que no encontraba la fuerza para ir allí, o deshacerse de su carga. Y yo pensaba en voz alta, que yo siempre he sido un vago, perezoso, carente de fuerza de voluntad… pero que sin embargo era capaz de tirarme 12 horas diarias estudiando violonchelo y persiguiendo mis metas.

Me di cuenta que yo me servía de las pasiones que me provocaban personas o situaciones, para utilizarlas como combustible. Me obsesionaba con alguien, y luego sublimaba esa obsesión en un objeto o meta paralela. Le decía que eso mismo ocurre con los satélites interestelares. No llevan combustible. Los científicos calculan la forma para hacerlos pasar cerca de planetas y utilizar la atracción de su fuerza gravitatoria como impulso.

Los satélites se acercan a los planetas, y justo antes de caer atrapados por la fuerza de la gravedad, desvían su trayectoria y salen disparados con fuerza nueva.

Así que ella podría hacer lo mismo; utilizar la fuerza y la atracción que tienen determinadas personas, o lugares o actividades, acercándose a ellas sin sucumbir totalmente a su encanto (sin casarse con el hombre, sin convertirse en profesional de la actividad), para luego tomar impulso en la dirección deseada. Ejemplo: te quieres ir a vivir a México pero no acabas de dar el paso y dejar tu casa y tu familia atrás. No tienes fuerzas ni determinación. Careces del impulso. Entonces pasa un Mexicano maravilloso y te enamoras de él, y gracias a esa atracción encuentras la fuerza y te vas a vivir con él a México. Una vez allí, lo importante, ya sea con el Mexicano o sin él, es que sigas tu rumbo vital.

Pues eso, que ha sido maravilloso conocerte y charlar contigo y todo lo demás. Hay poca gente valiente ahí afuera capaz de abrirse y estar relajao.

No hay futuro

Aquí está! Mi último gran fracaso. Mi vuelta a las tablas tras siete años. Dos años de lucha y de trabajo con mi adorada Maureen y todas mis maquinitas y mis robots. Todos mis ahorros y todas mis capacidades estrujadas al máximo, todo mi recorrido al servicio de una pieza que fue presentada una sola vez gracias al apoyo del festival TNT y Pep Pla… y que probablemente no vuelva a ver la luz.

Pero seguiré luchando. Estaba fuera de forma tras tantos años tocando en la calle. Soy lento y torpe, pero poco a poco voy desentumenciendo mis músculos y volveré a la carga más ágil y bregado. Repleto de amor y de dolor. Como siempre.

Gracias Maureen Lopez por aguantar tantos cienes de horas ensayando sin cobrar en cualquier lugar, sin tener una fecha de estreno, sin saber a dónde iríamos a parar. Por meterse en ese traje claustrofóbico de metapiel. Compañeraaaa! Lo nuca visto. Gracias también a Jerónimo Álvarez y a mi madre y a Rosa Briones y a Carlos Fernández y todos los que nos apoyasteis.

Y a ti querido Mateo Feijoo… qué decirte… hacía muchos años que un hombre no me hacía llorar como tú me hiciste llorar.

No hay futuro!! Nunca lo hubo!!! Pero hacia allí nos dirigimos, con pasión, a pelo y las máquinas a todo vapor.

Estoy renovándome un poco la webs. A ver si algún día gozo del reconocimiento que merezco. jajajaajaaaa!! Ya he asumido que nunca haré nada que perdure, pero al menos mientras esté vivo y me queden fuerzas, tengo que dar la tabarra y darme bombo todo lo posible. WordPress sigue teniendo opciones asequibles para hacerse un sitio majo.

http://davidfernandez.org