http://www.jotdown.es/2017/08/contra-jesucristo/

Lecturas de domingo mañana en Berlín escuchando la Flauta mágica bien bajito y con el maniquí que me encontré ayer despiezado por toda la habitación. 

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Stegreif Orchester!


No lo puedo de creer. Fue hace casi dos años cuando Juri de Marco se acercó, después de estar sentado escuchando durante una hora mientras tocaba bajo el puente de Kottbussertor; el sitio más ruidoso, caótico y sucio de Berlín. Hey hey, tenemos que hablar, voy a montar una orquesta y quiero que estés. Pero nunca he tocado en una orquesta. No importa, irá bien. Pero no sé casi leer música. Da igual. Pero no sé hablar Alemán! Empezamos la semana que viene.  
Después de 6 años centrado exclusivamente en ecce cello, pensé que ya era hora de abrirse un poquito, ademas tocar con músicos clásicos siempre me había parecido imposible. Tocamos dos conciertos y funcionó muy bien, pero pensé que sería un proyectillo y ya está. 
Y aquí estoy dos años más tarde viajando en un autobús con la muchachada más talentuda de los conservatorios alemanes, después de unos cuantos proyectos juntos (concierto con Angela Merkel incluido) y teniendo por delante una fecha para abril próximo en el gran hall de Konzerthaus de Berlín. Qué cojones. Estos chavales no tienen límites. 
Mi compañera de atril tiene 20 años. Cuando ella nació, yo ya estaba tocando en pelotas mi violonchelo en los escenarios patrios desde hacía un par de años y me había metido las 12 uvas de fin de año por el culo frente a un teatro (alternativo) lleno. A pesar de lo cual, he aprendido a ser uno más. Y acepto sus notas e indicaciones, sin recordarle que podría ser su padre, ni darle las uvas. 
Y todo se mueve gracias a este chaval de 24 primaveras, que te da la confianza para ser lo que puedes llegar a ser (no sólo lo que eres), y que ha sido capaz de crear un concepto libre de egos pero donde cada individuo tiene un lugar para expresarse y desarrollarse. Lo estoy aprendiendo: ser parte de algo más grande que tú te hace sentir grande. 
En Stegreif —”the improvising symphony orquesta”—, hay pequeños grupos de trabajo que van organizando todo (financiación, repertorio, social media y mercadotecnia, distribución …) y también se toca sin director ni partitura, y los ensayos son dirigidos cada vez por un miembro diferente del grupo. Y no sé cómo, pero funciona bien y esto crece exponencialmente. Joder, estamos hablando de mover 30 personas cada concierto! 
Ole por estos chavales, estoy encantado y feliz de formar parte de esto, para un semi-viejarras terrorista amateur como yo, esto es bonito de cojones. Larga vida a Stegreif Orchester!

Viernes. Eran casi las 3 am

Después de bailar durante cinco horas con mi actual compañera, no podía más. Había ya liquidado y devorado mi organismo todas sus reservas de dopamina, oxitocina, adrenalina, serotonina y endorfinas. Mi torrente sanguíneo debía semejarse a un sistema de alcantarillado Carioca tras una noche de carnaval. Una hora antes habíamos llegado juntos a un estado de estasis molecular y quasi religioso del que eran misa las letras lloronas de los tangos y credo nuestro abrazo y nuestros ochos y quebradas y ganchos y giros. Como en un ejercicio de antagonismo elástico, cuanto más triste era la música, más alegres y dichosos nos encontrábamos los dos. Egoístas y antisociales nos habíamos negado a bailar con nadie más en toda la noche. De forma pública y notoria rompíamos esa regla no escrita del tango, y negábamos a los demás bailarines el acceso a nuestra dicha, pero sin dejar de exhibirla y proclamarla a voz en grito.  

Pero yo de repente estaba acabado, me dolían los pies y una rodilla a penas me dejaba caminar. Por no mencionar mi incapacidad absoluta para conectar con la música en ese estado de ánimo. Caí rendido en un sofá apartado y ella se sentó paciente a mi lado. Nos podemos ir si quieres. No hace falta bailar más. No tienes por qué sufrir David. ¿Quieres algo de beber? Es cierto. No puedo casi andar. Estoy destruido. No, no quiero nada de beber. Gracias. Soy una sombra de lo que fui dos horas atrás. No seas dramático. Pero es que lo paso mal. Cálmate. Pareces un niño. 

Y así, con ella acompañándome y perdonándome, lo volvimos a intentar. Hicimos dos o tres intentos fallidos y patéticos. Decidimos irnos. Pero antes de quitarme los zapatos, volví a escuchar la música (la música David!! La música! Qué maravillosa es esa música!) Quizá podíamos bailar uno más y nos vamos. Alguna glándula quedaría por estrujar en un recóndito lugar del cerebro. 

La pista se había quedado semivacia. A esas horas solo quedan los hardcore y algún descerebrado. El ambiente es como de película analógica con sonido mono y luz technicolor. Los mejores bailarines hacen suya la pista, y quizá dos o tres parejas como nosotros tratan de volver a derretir las nieves del Kilimanjaro con sus cuerpos sudorosos y abatidos. Pocas ciudades tienen milongas que cierren tan tarde. Es precioso quedarse hasta esas horas.

Y entonces sucedió. Por supuesto ya no podíamos bailar ágiles como al principio de la noche, y quizá precisamente por eso, porque estás físicamente derrotado y tu cuerpo se ha rendido por completo, llegas a un lugar más allá del bien y del mal. Y no estoy exagerando nada de nada. Cero. Nunca había bailado con nadie de esa forma. A pesar de pasarnos abrazados horas y horas cinco días a la semana, tampoco nunca nos habíamos abrazado así. Dejé de hacer pasos y giros complicados y me limité a caminar, pisando en el tiempo fuerte de la música, avanzando por la pista en sentido contrario a las agujas del reloj como un animal sagrado y pacífico. Al final de cada tango nos mirábamos con una sonrisa que nos partía la cara en dos mitades desiguales. No decíamos una sola palabra. Estábamos totalmente colocados de nuevo (puta ONU, puto frío Alemán, puta crisis de refugiados, putos cuarenta y puta falta de amor). La rodilla me dejó de doler por completo. A fuera el cielo comenzaba a clarear (en Berlín a las tres y media ya amanece en verano) Es extrañamente bello ver amanecer mientras bailas tango. 

Y entonces lo oyes, como la campana que marca el fin del combate justo un instante antes de que te hagan K.O. y te causen un traumatismo craneoencefálico con pérdida de masa gris. El dj grita “última tandaaaaa”, y te sumerges de cabeza por última vez en el abrazo (como un náufrago que se agarra a un pedazo de madera que flota o un soldado que se tira sobre una granada para salvar a un grupo de civiles que pasa cerca), pero lo haces con fuerzas nuevas y un renovado espíritu purificado y en total calma. Y durante esos últimos cuatro o cinco tangos ya no bailas para ti, ni para ella, ni contra el mundo y su mediocridad. Simplemente participas con asombro como testigo silencioso y móvil de un ritual de amor en el que todo tú eres herramienta y símbolo y ceremonia.

Esto es enfermizo,

me para la Polizei por no llevar luz en la bici. 4 am, tampoco llevo documentación. Así que me preguntan, y les digo que vengo de bailar tango. Ponen cara de póker, y me dice que claro, que a estas horas de bailar tango tu tía. Entonces le he tenido que enseñar mis zapatos de baile. Y me han dejado ir.

Vengo ver morir estrellas y de ver cómo nacen otras señor guardia, de robarle minutos a la muerte y de dar esquinazo a la locura y la soledad. He disfrazado mi ansiedad de bailarín, y le he asfixiado en el pecho de mi compañera, abrazándola incluso cuando la música ya había parado. Ella y yo hemos tenido una conversación sobre todo esto, y hemos pensado que tenemos que relajarnos un poco, sabe? Es como una enfernedad. Y yo no llevo bien que baile con otros, cada minuto que no bailo con ella, es un minuto que la muerte me roba. Se lo he dicho tal cual pero formulado al revés:”Cada minuto que bailo contigo es un minuto que le le robo a la muerte”, y le ha debido de parecer bien, porque no ha dicho nada. No sé cómo me aguanta estás cosas. Ah sí! Por la enfermedad. Ella también la tiene. Pero cuando le he gastado la broma machista esa… entonces le ha cambiado la cara. Sabe agente? Yo soy machista, fascista y racista. Quiero decir… no lo reivindico, ni lo defiendo ni mucho menos estoy orgulloso de ello. Pero así es la sociedad en la que me he criado, y no voy a negarlo o a disimular. He tratado de educarme y convatirlo leyendo, con el teatro también, y sobretodo con la música. Esa ha sido mi mejor escuela para ser mejor persona, para dejar de ser un mierda. Ah, también llevo un asesino dentro, lo sé desde que soy pequeño, pero eso mejor no se lo cuento a usted, por su profesión más que nada. El caso es que de vez en cuando doy voz a estas partes de mi, en medio de una reunión, o de un baile, …por eso que siempre he sido un poco asocial … normalmente esas cosas no se dicen … se piensan, se sienten, incluso se hacen, pero decirlas no. Y yo soy un bocazas que no vea señor polizei, menuda lié las navidades de hace dos años en mi país… soy lo peor. Lo admito. He intentado recluirme en soledad, pero a veces se me escapo. El tango es un escape, entiende? Una forma de salir de mi y relacionarme con el mundo, especialmente con el mundo de las mujeres, a las que adoro (sobretodo si son jóvenes, bellas, inteligentes y bailan como dios). Pero ya le estoy contando demasiadas cosas, que luego vienen los de los periódicos y años después recortan cosas de aquí y allí y parece uno un lunático. Y yo soy solo un enfermo: ya sabe usted que no le miento; ha visto usted mis zapatos de tango. No le entretengo más. Por cierto, sabe usted bailar a D’Arienzo?? Difícil de cojones, Oder?

El tango es asqueroso, 

me lo decía ayer un tipo, y lo admito. Repelente es el apelativo que se le ajusta como un guante. Grimosa demostración de una chulería que en su contención es pretenciosa y de una falsa modestia angustiosa. Para el que no está dentro del tango, todo ese código morse formado a base de pasitos con el que la pareja de bailarines se comunica, no deja de ser una estupidez incomprensible construida como una fortaleza para dejarle fuera. Acceder a esa comunidad elitista y especializada —el club del abrazo— es un duro camino que deja atrás a muchas víctimas. Uno puede verlas, cojas, casi tullidas, tratando de bailar en las milongas, sin entender por qué se pasan sentados toda la noche, sin aceptar que su pronunciación del vocabulario del tango, es solo un balbuceo, tortura insufrible e insultante para el bailarín o bailarina que domina su gramática. Y luego está el típico estirao que baila de la hostia, con su perilla recortada y sus pantalones de campana… diossssss!!!

Por supuesto, hay otra dimensión. La que vivimos los enfermos de tango, los que estamos dentro y buscamos la perfección del abrazo, la pureza de cada paso, la comunicación honesta y vulnerable con el otro bailarín. Inventar juntos coreografía contra la muerte, la vejez y la soledad; improvisando al ritmo de esa música muerta, llorona y antigua, con ese monstruo triste de cuatro piernas en el que nos convertimos al abrazarnos. Buscamos como yonkis ese tango que nos reviente la cabeza y nos cure el corazón, y solo nosotros sabemos lo que es esta enfermedad. Nos matamos a clases, y sufrimos dolores y decepciones y quebrantos por bailar como se debe. Nos enamoramos. Nos aislamos del resto del mundo. Renunciamos a otra vida social. Entonces es muy difícil bailar con alguien que no esté pasando por eso, y que no lo viva así. Yo diría: insoportable. 

Supongo que también debe haber otra dimensión más lúdica y ligera del tango. Rollo ir a bailar un poco y charlar y tomar algo… pero no me cabe en la cabeza. 

Ah! Ayer volví a ganar “La canción más triste del mundo” en el Volksbühne de Berlin! Cómo puede ser???? Joder joder joder!! Qué de alegrías me trae mi tristeza. Gracias mi Mau por tu colaboración!! …pero esto se merece un post a parte coño. 

Estaba en casa tan tranquilo. Cené algo. Pensaba en irme a dormir. Pero y si fuera la última noche que bailo tango? Quiero decir… uno nunca sabe. Y estoy en Berlín, la puta ciudad del tango. Así que me he cogido mis zapatos, y a pesar de la lluvia y de la modorra, me he decidido y me voy  a la milonga más bonita de todas. A ver qué va a pasar aquí. 

15

Hace poco he conocido a una mujer sin miedo, cuyo único temor (y eso le hace aún más grande) es hacer daño a alguien por accidente. Mandemos el miedo al carajo. También he pensado que este blog es una completa mierda. Lo que he estado haciendo en general a nivel de proyección pública es una moña narcisista y grimosa. Me he planteado seriamente hacer desaparecer todo esto. 

Antes de ayer volví a tocar a la calle. Estoy sin blanca. Día 20 y aún no sé cómo pagaré el mes que viene. La calle no funciona como antes, 15€ en 3 horas! Antes me sacaba 80€ o 100€ o 200€. Vamos no me jodas. Que alguien me lo explique: cuanto mejor toco, cuanto mejor es lo que hago. Menos gano. Ah claro. Es una señal: que dejes la calle David. Además mi cuerpo ya no aguanta tanta tralla. No puedo tocar tantas horas sin hacerme daño. Tengo miedo. Qué haré? Cómo seguiré adelante? De dónde sacaré la fuerza y la pasta? Me voy haciendo mayor, y ya no puedo seguir con la rabia como combustible. Mi cuerpo no aguanta. 

Es curioso acabar de recibir una invitación para formar parte de una de las bienales más importantes de la música clásica, mi puto Everest profesional, y estar a la semana siguiente en lo más bajo. Joder, solo pido tener para aguacates y para mis clases de tango. 

Pero es que no quiero venderme. Pero tendré que hacerlo. Mi madre hace poco: David; los artistas que no trabajaban para los ricos se suicidan o son unos muertos de hambre. 

Cuánto tiempo aguantaré sin venderme? Y si me vendiera un poquito, pero muy muy caro? 
Me va a ir bien. Lo sé. Lo sé. Algún día veré estos años en la distancia con cariño y añoranza. Disfruta coño! 

Aaaahhhhhh

Ocurrió! Ocurioooo!! Ayer toqué en el Volksbühne. Pinché de público. A pesar de haber estado un mes pegando carteles por media ciudad (trabajo que me obsesiona pero que odio). Pero al fin ocurrió. Al terminar el concierto se me acercó un tipo enorme, “hola David, te hemos estado siguiendo, soy el director de tal, y he cogido un avión para venir a verte. Me ha encantado.” :D Aahhahahahah!!!! Joder, joder!!! Una de las citas más potentes del mundo de música clásica. El puto Yo Yo Ma ha tocado ahí! Jordi Savall presentará su nuevo proyecto el año próximo. Y si todo va bien yo también estaré con mi violonchelo. Mi puto sueño. Brutal. Hoy he tomado un café con él y todo parecía tan normal… Queremos que hagas esto, y esto otro, y esto para el cierre. Qué bien que le eché morro y les escribí hace tres años. Con dos cojones. Pero nunca me imaginé… Yo que llevo tocando en la calle seis putos/bellos años. Olé!! Hay que soñar en voz alta coño, en voz alta! Aunque se esté en lo más bajo. 

Mierda, el Pictoplasma me persigue
Mierda, el Pictoplasma me persigue, y su cartel es más grande que el mío

Esta trompeta!

https://www.konstantin-doeben.com

Estoy que no cago. Adoro a este tío. Tengo el placer de tocar con él en Stegreif Orchester. Cuando toca y se pone a improvisar, el mundo se para.  Le invité y ha aceptado! Hahhahahaaaa… El próximo lunes me acompañará en mi concierto en el Volksbühne. 

Qué fuerte tocar junto a alguien así… Pellízcate David. 

Joder. Me vine a Berlín hace 7 años para sacar adelante mi sueño de tocar el violonchelo. Me he roto los huevos… Pero nunca creí que lo conseguiría… Quiero decir, no sé cómo voy a pagar el piso el mes que viene, pero estoy tocando mis piezas en el puto Volksbühne y eso me lo tengo que reconocer. 
Ahora tengo que aprender a hacer lo mismo, pero más relajadooooo …
Y qué bonito estar rodeado de gente que te quiere. Claro que sí. La gente que no te quiere, a tomar por culo. Con la de amor y sonatas que da uno, como para aguantar dos de cal. Amor! Más amor coñe!!

ecce cello en el Volksbühne de Berlín, vamos que nos vamossss

La semana que viene toco por segunda vez un concierto en el Volksbühne de Berlín. Como se acostumbra uno a las cosas! Me costó tres años meter la cabeza. Recuerdo la primera vez que fui a ver un concierto allí, y pensar lo alucinante que sería tocar ahí, lo veía imposible. Pero gracias a una chica que me escuchó tocar bajo el puente de Kotti y me dió la oportunidad de tocar allí un tema… Y al público que apoyó sorpresivamente mi composición… Y luego el petardo del programador, que se come con patatas su falta de confianza en mí… cuando cuando llené la sala hasta arriba en mi primer concierto. Joder joder!! Y ahora voy a tocar otra vez y no estoy ni nervioso, …como si fuera normal!!? Entschuldigung? Eso sí, pateando medio Berlín pegando carteles a punta pala. :) Estoy feliz

Antonio Centeno y punto

“El sexo es el motor de la vida independiente. Vives como follas, follas como vives. La vida es el vínculo con el otro por la alegría y por el llanto, por lo sensible: por el placer. Estar vivo es estar atravesado por la disposición al placer.”

 Antonio es parapléjico, matemático y  activista por la diversidad funcional… Vamos, por el derecho a follar y no a que te follen. 

Hay que leer su entrevista! Pedazo tío. Gracias Mau!

Cuatro intensos días de tango. Workshop a mediodía, clase por la tarde y a bailar por las noches. Te vuelves insaciable. Quieres aprender, y repetir y repetir ese paso, y bailar esta o aquella música. Y encuentras a compañeras como tú, que para este vicio hacen falta dos, y entonces ninguno de los dos quiere parar. Ni puede. Ni lo intenta. Lo ves en sus ojos; están enfermas como lo estás tú: no te tienes que justificar más. Comer algo rápido y volver a la pista. Ayer 9 horas bailando y cuando se acaba te sabe a poco. Te vas a casa sintiendo el cuerpo del otro aún abrazado al tuyo. Provocando sacudidas y calambres durante el sueño. Sientes aún la presión de su pecho contra el tuyo. Sus pestañas rozándote la oreja. El calor y la humedad de su cuerpo tras horas bailando. Las manos aferradas la una a la otra, recibiendo y emitiendo presiones sutiles que que transmiten indicaciones, ritmos y miedos. No entiendes cómo la gente puede vivir sin esto, y sobretodo no entiendes cómo tú pudiste. Hundes tu cabeza en la almohada y solo esperas que lo que hay en medio de de un día de tango y otro pase rápido. 
Y mis maestros! Gaia, Leandro y Francesco… Ah, qué suerte he tenido de encontraros. Familia mía!

Desde Rusia con horror

Leo que diferentes informes que hablan de la detención ilegal y tortura de decenas de hombres en Chechenia por su homosexialidad. El portavoz de un líder checheno dice que “todo es una absoluta mentira y desinformación”  y  da esta alucinante explicación:

“No puedes detener y perseguir a personas que simplemente no existen […] Si hubiese este tipo de personas en Chechenia, las autoridades no necesitarían hacer nada con ellos porque sus familiares les enviarían a un lugar del que no existe retorno.”

Rusia cada vez da más asco. 


Está siendo maravilloso, aunque en días como hoy piense en abandonar. Encerrarme en el garaje horas y horas, a jugar como un loco, como antes, … pero ahora no estoy solo; te tengo a mi lado y me sigues con los ojos cerrados mientras yo mismo no sé dónde voy. Pero seguimos adelante cada día con la locomotora a todo gas, aunque no haya camino ni sepamos dónde coño vamos a acabar. Luego emergemos muertos de hambre y mi bendita madre nos tiene unas lentejas ricas. Qué haría sin estas dos mujeres de mi vida. Gracias por confiar en mí!! De este garaje pasaremos a los mejores teatros. Nos lo merecemos.